Me duche rápidamente, me seque y me vestí, al salir Emmett esperaba en la puerta del baño, me agarro de la cintura y me atrajo asta el, besándome los labios, con dulzura. Al separar nuestros labios y fijar mi vista en los hermosos ojos azules que poseía Emmett me di cuenta de que había duda en ellos, alce mis manos y acaricie su rostro con las yemas de mis dedos, intentando así que la duda se fuera de el, no sabia el porque de eso, pero se lo preguntaría después, me soltó la cintura y se fue al baño a por algo, mientras yo me ponía mis botas blancas de tacón, Emmett salio del baño y se acerco a mi, poniéndose en cuclillas para hablarme.
--Stella, tengo que decirte dos cosas y se que me odiaras por la primera. —me dijo de sopetón, yo parpadee confusa y sorprendida por sus palabras.
--Emmett, no digas eso. —le dije acariciando su rostro, el cogio mis manos y las beso.--¿Que es eso por lo que según tu te odiare?, Aunque no podías estar más equivocado. —le afirme, el asintio.
--Ayer fui un estúpido, Stella. —se lamento, hice una mueca al ver su expresión triste. —Ayer no nos cuidamos amor y las demás veces tampoco, fui un descuidado estúpido que no te cuido. —dijo y puso su rostro en mis piernas, acaricie su cabello, sus mejillas.
--Emmett no quiero que vuelvas a decir esas cosas de ti, tú siempre me cuidas. —le replique, el alzo su rostro y sabia que iba a negarlo, le sonreí y el me frunció el ceño enfadado. —Si me cuidaste, no tienes que temer que yo quede embarazada, mi amor, tranquilo. —le calme el me miro confuso y yo le bese la mejilla.
--¿Como que no me preocupe de que quedes embarazada?, Stella no nos cuidamos, claro que me preocupo, podrías quedar embarazada. —me dijo y yo me levante cogiendo su mano para llevarlo al baño conmigo, cuando estuvimos dentro cogi mi neceser y saque una cajita y se la entregue, el la miro atentamente antes de alzar su rostro a mi aun mas confuso.
--Llevo tomándolas dos años, Emmett, no quedare embarazada. —le calme de nuevo besándole la mejilla y abrazándole por la cintura, el suspiro aliviado y beso mis cabellos.--¿Mas tranquilo?—pregunte alzando mi rostro para verlo, apoyando mi barbilla en su pecho, la duda y la tristeza habían desaparecido de su rostro y su mirada.
--Tranquilo es quedarse corto, al menos se que tu si eres responsable. —me dijo besando mi frente.
--Tú eres responsable. —le dije poniendo un puchero, el me beso mi labio en puchero.
--No lo fui, mi amor ¿Imaginas que hubiera pasado si tu no tomaras la píldora?—me pregunto preocupado de nuevo.
--Pues seguramente hubiera quedado embarazada.--acepte encogiéndome de hombros. —Pero la tomo, y quiero que desde ya mismo quites esa cara de preocupación, tristeza y duda, y vuelvas a sonreír. —le ordene, el me beso apasionadamente mientras me abrazaba, al separarnos sonreía de nuevo, y era una sonrisa verdadera.
--Me encanta cuando te pones mandona. —dijo antes de capturar mis labios nuevamente. El seguía besándome mientras acariciaba mí espalda por debajo de mi camiseta hasta llegar al borde del sujetador.
--Emmett. —musite divertida contra sus labios.
--Dime. —dijo sin apenas dejar mis labios, sus manos bajaron hasta mi cintura para luego pasarla por mi vientre.
--¿No íbamos a comer algo?—pregunte divertida mientras me cogia de la cintura para subirme al lavabo.
--Es lo que ago. —dijo sin mas, y empezó a sacarme la camiseta, cuando se separo para quitármela y lo hizo intento besarme de nuevo.--¿Que?—pregunto inocente, yo tenia una ceja alzada y le miraba divertida.
--No, nada, solo que no sabia que fueras tan insaciable. —le dije rodeando su cuello con mis brazos y su cintura con mis piernas.
--¿Tu no… quieres?—pregunto dolido, yo le mire y lo solté quitándole la camiseta.
--Se podría decir que me encanta que seas insaciable. —le dije antes de aferrar su cabello con mis manos y besarlo con ardor, el sonrió contra mis labios y empezó a sacarme el sujetador, sus labios abandonaron los míos y me miro.
--Entonces déjame saciarme un poco mas de ti. —dijo y volvimos a la cama, ese día Emmett y yo finalmente no salimos de la habitación para nada, pedimos comida al servicio de habitaciones y nada mas terminamos la cama nos acobijo nuevamente. Aunque no lo había demostrado, Emmett era un hombre muy físico, adoraba el sexo, y no que a mi me molestase, al revés yo cumplía con sus deseos de seguir cada vez que el quería aceme suya de nuevo. Para la hora de la cena Emmett pidió de nuevo al servicio de habitaciones, mientras yo me duchaba, al salir lo vi sentado en la cama, jugando con algo en sus manos, cuando se dio cuenta de que había salido y que lo estaba mirando fijamente escondió lo que traía en sus manos. Me acerque a el, y me senté en su regazo, intentando ver lo que había escondido tras de si, pero no me dejo, lo cogio con una mano y con la otra me levanto de el, para esconder muy bien aquel objeto que había llamado mi curiosidad, cenamos entre una conversación tranquila y amena, donde también hicimos planes para el día siguiente, Emmett quería llevarme al prado donde me llevo aquel día caluroso, donde tuvimos una pequeña discusión, pero que me había gustado tanto el momento donde estábamos en la hierva, Emmett echado boca arriba con su torso desnudo dejando que el sol acariciara su piel, mientras yo pasaba las yemas de mis dedos por su brazo, para luego el mismo llevar mi mano a su pecho y luego a su abdomen. Ese día claramente era uno de mis favoritos, aunque recibí una buena reprimenda cuando llegamos a casa, por no haber contestado haciendo así que se preocuparan mucho, pero valió la pena. La noche llego y con ella la pasión que Emmett seguía desprendiendo, lo hicimos tres veces antes de que decidiéramos dormir, era gracioso ver como se frustraba cada vez que se sentía cansado y tenia ganas de hacerme suya de nuevo. A la mañana siguiente, Emmett me despertó para que me prepara para salir al prado, por lo que con un beso en los labios me levante de la cama y me fui a la ducha, me lave bien los dientes, me duche, y cuando termine me enrolle en una toalla y salí a la habitación para que Emmett pudiera usar el baño, cuando salí Em, vino hacia mí y me beso, agarrándome de la cintura para luego soltar mis labios y llevarlos a mi hombro y mi cuello, yo me reí y como pude me separe de el, el suspiro y entro al cuarto de baño, mientras el se duchaba, yo me empecé a vestir, unos jeans, una camiseta chula y mis botas blancas, estaba ya totalmente vestida cuando salio Emmett con una toalla baja en su cadera y con otra toalla en las manos secándose su corto cabello negro, que goteaba haciendo así que las gotas escurrieran por el cuerpo de Emmett. Como el se tenia que vestir yo me fui al baño a terminar de arreglarme para salir, estaba terminando de colocarme el flequillo cunado entro Emmett y me abrazo por detrás, pegando mi espalda a su pecho. El lucia unos vaqueros con una camiseta blanca, esta guapísimo, parecía un modelo con cualquier cosa que se pusiera.
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