Bienvenid@s al Blog BloodMoon.
Entrar y curiosear. Los Fanfics de romance paranormal, de aventuras, de amor y misterio, divertidos, llenaran el blog para todos los gustos. Algunos Fanfics, seran originales, otros tomaran prestados los personajes de libros famosos. Espero que se lo pasen bien ^^
Att: Bloodcristal.

05 noviembre 2011

Capitulo 20: Unos días mas, por favor.

Emmett y yo nos fuimos a su habitación, yo aun traía puesta mis ropas de la calle, por lo que tendría que ir a mi habitación para cambiarme. Cuando iba a entrar en mi habitación para cambiarme Em, no me dejo, me dijo que no pensaba separarse de mí, así que lo arrastre conmigo a mi habitación para ponerme un pijama. Me puse un pijama color azul cielo, de verano. Cuando Emmett me vio salir del cuarto de baño sus ojos de abrieron como platos y se dirigieron a la parte de abajo de mi pijama, el pantaloncito eran unos shorts, muy cortitos, eran como los pantaloncitos que se usan para ensayar acrobacias, cortitos y pegados. Yo no pude resistir y solté unas risillas mientras daba una vuelta para que viera bien la parte de atrás. Emmett se levanto de la cama y se fue directo a mi, me cogio y me hizo enrollar mis piernas en su cintura, sus labios se apoderaron de los míos con añoro, el beso era apasionado casi violento, pero no me importo, yo también lo había añorado muchísimo. Nuestros labios se devoraban furiosos por no poder conseguir mas del beso, así que con mi lengua perfile el labio inferior de Emmett, el abrió sus labios e introdujo su lengua húmeda y calida en mi boca, dejando así de ese modo que su aliento me inundara los sentidos, nuestras lenguas jugaban enroscándose una en la otra mientras mis manos se volvía avariciosas, las pase por el rostro de Emmett, memorizando con ellas cada rasgo de el, sus pómulos, su mandíbula, su frente, todo, después baje mis manos por su cuello, pasándolas por sus hombros, asta su espalda, donde me deleite con su anchura. Emmett se había sentado en la cama conmigo encima suyo, por lo que sus manos quedaron libres, primero la puso en mi rostro, las bajo por mi cuello, de allí las paso a mi cadera y luego a mis muslos, acariciando cada parte de mi piel expuesta. Em, dejo una mano en mi cadera y la otra la puso en mi espalda metiendo así su mano debajo de mi camiseta, cuando note la mano de Emmett en mi muslo, la cual fue dirigiendo asta que su mano agarro mi culo, solté un gemido que fue silenciado por la boca de Em, de la cual no me había despegado aun, pero necesitaba hacerlo, ya no me quedaba aire. Emmett separo sus labios de los míos de forma brusca, pero sus labios no abandonaron mi cuerpo, mi mandíbula, mi cuello, y mi clavícula expuesta por la camiseta fueron victimas de sus besos y mordidas, mientras de mi boca salían jadeos y gemidos, ahogados. Ya no aguantaba mas así, necesitaba tocar la piel de Em, así que baje mis manos por su pecho, pasándolas por sus abdominales, asta que conseguí coger el borde de la camiseta de Emmett, tire hacia arriba y el no se resistió, alzo sus brazos y me dejo desnudar su perfecto torso, me quede como boba mirándole fijamente, el soltó una risitas y volvió a mordisquear mi cuello. Mis manos fueron ansiosas, las pase por cada músculo de su perfecto torso, me deleite con la suavidad de su piel, con la firmeza de su  estomago y con lo bien formado de sus abdominales, al igual que con la amplitud y forma de su pecho, glorioso, como el de un dios. Eso era Emmett un dios, mi dios. Em, se estremecía, ante mi tacto, y besaba y mordisqueaba mi hombro, así que yo baje mi cabeza y empecé a besar su cuello, mentón, asta que llegue a la hendidura de la oreja donde deposite un beso y luego aferre suavemente el lóbulo de su oreja entre mis dientes, de los labios de Em, salían jadeos, y gemidos, mi boca la deslice asta su clavícula la cual perfile con la punta de mi lengua, subí y seguí perfilando con mi lengua su mandíbula, para luego atrapar de nuevo sus labios con los míos. Cada vez nos poníamos mas intensos, pero a mi me daba igual, quería ser de el. Pero parece ser que Emmett tenía otros planes. Empezó a ralentizar el beso y las caricias, asta que finalmente paramos, teniendo su frente en la mía, mientras intentábamos recuperar la respiración.

--Mi amor, este no es lugar. —me dijo el entre jadeos.

--Me da igual el lugar mientras sea contigo. —le confirme yo besando sus labios nuevamente. El me aparto gentilmente, y a mi eso me dolió.

--Quiero que lo recuerdes por siempre. —me dijo acunando mi rostro en sus manos. —Solo dame unos días mas, ya casi termino de arreglar lo que estoy preparando. —me dijo con una sonrisa dulce en su rostro, yo le asentí, estaba algo dolida por su rechazo.

--Esta bien Em, será cuando tu digas. —le dije yo, intentando sonar emocionada por la sorpresa, cosa que no conseguí.

--Stella, mi amor, no pienses ideas raras, por favor. —me dijo el rodeando mi cintura con sus brazos. —Te deseo. —me dijo al oído, a lo que yo me estremecí, y eso le gusto a Em, ya que soltó una risitas. —No te estoy rechazando, como estas pensando. Lo único que quiero es que esperamos unos días, hasta el viernes, donde te secuestrare y no aparecemos por casa hasta la noche del domingo. Entiende que lo único que quiero es que podamos pasar todo el tiempo juntos después de hacerte mía, quiero pasar cada momento contigo, darte cada capricho. De la tarde del viernes a la noche del domingo, soy única y exclusivamente tuyo, puedes pedir lo que quieras, y lo tendrás. —me dijo acunando mi rostro de nuevo, ante sus palabras solo pude sonreír y besarlo con dulzura en los labios y las mejillas.

--Hasta el viernes tarde. —acorde yo con una enorme sonrisa, mientras el me abrazaba nuevamente por la cintura, mientras se levantaba asta que los dos quedamos de pie, luego el me miro y negó con la cabeza. —No ¿Que?—le pregunte yo mirándole fijamente a esos orbes que me robaban la respiración. El se volteo hacia la cama y cogio su camiseta, me la entrego y dijo.

--Póntela, o yo mismo incumpliré lo que te acabo de pedir. —dijo fijando nuevamente sus ojos en mis shorts, su mirada estaba cargada de pasión, y amor. Yo sonreí con maldad y empecé a levantar el borde de mi camiseta, haciendo el amago de quitármela delante de el, el abrió mas sus ojos, puso sus manos en mi cintura y me volteo asta que quede frente a la puerta del baño, se inclino y me dijo al oído. —No seas cruel conmigo, te lo suplico, se una buena niña y ve a cambiarte al cuarto de baño. —me dijo el con voz ronca, yo ante su comentario no pude evitarlo y solté unas risitas, mientras asentía y caminaba hacia la puerta del cuarto de baño.

Cuando me cambie y salí a la habitación donde aun me esperaba Emmett medio tumbado en mi cama, me había dado cuenta de que el no se había dado cuanta de que yo ya había salido, así que con sigilosos andares me puse delante de el, y llame su atención para irnos a dormir, ya que mañana tendríamos clase. El acepto y se levanto cogiendo mi mano con la suya, para guiarme asta su habitación. Una vez dentro de su habitación, me encamine soltando la mano de Em, a la cama tirándome encima de ella, como si fuera una colchoneta, Em se echo a reír suavemente mientras se acomodaba a mi lado en la gigantesca cama, me agarro y me hizo  acomodar mi cabeza encima de su pecho, donde nada mas recosté mi cabeza le di un beso, luego le envolví la cintura con mi brazo y el me acerco mas a su cuerpo si es que eso era posible, ayudándose del brazo que tenia en mi espalda, y así y con un beso en lo alto de mi cabeza nos dimos las buenas noches y nos quedamos dormidos. Esa noche refresco, y a causa de eso me removí medio dormida, pero no note por mucho tiempo el frió ya que Emmett me abrazo mas fuerte y con un movimiento suave tiro de las sabanas para cubrimos, y de ese modo volví a quedarme dormida.

Ambos fuimos despertados por una emocionada Alice, que había entrado y estaba botando encima de la cama, sonriendo de pura felicidad y maldad, Em y yo estábamos de costado uno frente al otro, sus brazos hacían un fuerte abrigo a mi alrededor, mientras hundía su rostro en mis cabellos y yo hacia lo propio en su pecho desnudo. Pude escuchar a Emmett refunfuñar mientras Alice saltaba cada vez más fuerte en la cama, mientras gritaba que nos levantásemos. Con un suspiro Em, se puso boca arriba llevándome a mi con el, lanzándole a mi hermana una mirada molesta me senté en la cama.

--¡¡Alice!!—me queje.--¿No te enseñaron a llamar a la puerta y a despertar a la gente con mas delicadeza?—le dije frunciéndole el ceño de pura molestia, ella me saco la lengua.

--Tenemos que ir a clase, así que vengo a llevarte conmigo para vestirte. —dijo ella con suficiencia, yo gemí y oculte mi rostro con ambas manos. —Emmett, tu también debes levantarte. —dijo haciendo una pausa.--¡¡¡Arriba!!--le dijo a el, chillando mas cerca de su oído yo ante eso la mire furiosa.

--Ali. —sisee, ella me miro divertida y sorprendida, sabiendo que solo usaba ese mote cunado pretendía hacerle pagar algo.--¿Como es que tu no estas cansada?—empecé yo con voz dulce, Em, se incorporo y me miro sonriendo mientras me daba un beso en la mejilla. Alice levanto una ceja.

--¿Por que debería?—pregunto ella divertida.

--Por que quizás deberíais ser mas silenciosos, si vais a tener ese tipo de relaciones en casa, ayer Edward y Bella os oyeron, a Jasper y a ti, espero que te lo pasaras bien. —le dije con maldad, ella enrojeció y me saco la lengua nuevamente mientras se levantaba, estando en la puerta me dijo aun ruborizada.

--Te espero en mi habitación, no tardes. —y con eso se fue, dejándome a solas de nuevo con Emmett, que no paraba de reírse. Emmett me abrazo y se dejo caer de nuevo en la cama llevándome a mi con el, yo solo podía reírme ante eso, y el con un beso en mi cuello murmuro.

--Eres mala. —me acuso con voz juguetona, yo negué y le sonreí dándole un beso en la mejilla.

--Se lo merecía por la forma de levantarnos y tratarnos. —me defendí yo con una enorme sonrisa. Tenía que levantarme e ir a mí habitación, pero la idea no me agradaba demasiado, el solo echo de tener que despegarme de Emmett un lapso de tiempo me suponía un verdadero calvario, el entendió mi vacilación a la hora de salir de la cama, y con un empujoncito cariñoso, mientras me daba ánimos salí de la cama rumbo a mi habitación. Entre en mi habitación y cogi una muda de ropa interior, después de lavarme los dientes, me dirigí a la habitación de Alice, donde ya estaban Rosalie y Bella, las dos con cara de resignación y diversión al ver mi pijama, yo baje la mirada de ellas a mi cuerpo y fue entonces cuando me di cuenta que aun traía puesta la camiseta que yo misma le quite anoche a Emmett, en nuestro momento efusivo, el cual me hubiera encantado seguir, sin detenernos. Pena que eso no sucedió, pero le había dicho a Em, que esperaría asta el viernes tarde. Rosalie me pregunto por mi atuendo de dormir, pero fue Bella quien le dijo a quien pertenecía esa camiseta con estas mismas palabras "Es una camiseta de Emmett, de echo es la que llevaba ayer puesta", yo me ruborice un poquito y queriendo que las tres me dejaran, entre al cuarto de baño de Alice con una toalla que anteriormente me había tendido para ducharme, me metí en el baño y comencé a quitarme la poca ropa que llevaba puesta, regule bien el agua y me introduje en la bañera con el agua caliente corriendo por mi cuerpo, eso me relajaba, cosa que necesitaba ferozmente en un día como hoy. Hoy, era miércoles, había clases y después estoy bastante segura que Alice tendría algún que otro plan para el día, como ir de compras o ir a algún lado que no me apetecerá, aunque quiero pensar de que Emmett,  y yo nos iremos antes de que se de cuenta de ello. Em, me había dicho que hoy pasaríamos todo el día juntos, y sabia que seria así, por lo menos quería creerlo, nadie podía con Alice la duendecillo demoníaca, cuando se proponía que saliéramos todos juntos para divertidos. Con un poco de resignación, cerré la llave de agua, ya que se estaba de maravilla en la bañera, con agua calentita recorriendo tu cuerpo de modo que estas relajada y excluida del resto del mundo. Me seque rápidamente y me puse mi ropa interior para luego salir del cuarto de baño enrollada en la toalla. Rosalie y Bella me miraron divertidas, pero yo las ignore, Alice me había dado instrucciones de que me vistiera rápido, me puse unos jeans en gris oscuro, una blusa blanca y un chaleco que quedaba por debajo de mi pecho de forma que aumentaba el volumen de este considerablemente en color negro, para mis pobres pies, eligió una botas blancas de punta redonda y tacón ancho, que llevaban una pequeña cadena en un lateral de la cual colgaba una pequeña mariposa de plata. Rose me peino de forma sencilla y casual, unas ondulaciones a mi cabello, para recogerlas en un moño algo extraño pero chulo, del cual caían mechones, lo había echo con un broche con una mariposa al igual que la que había en las botas, y finalmente Alice, me maquillo, lo de siempre base, rimel, y gloss labia, el cual se esfumaría nada mas mis labios se posaran sobre los de Emmett. Rose había vestido a Bella lo que Alice tardo en maquillarme, es decir unos minutos, y tanto Alice como ella, ya se encontraban vestidas y completamente arregladas, por lo que las cuatro salimos de la habitación de las torturas de Alice, y bajamos asta la cocina donde estaban ya los chicos inclusive Jacob ¡¿Como no?! Y mama sirviendo los desayunos, no tenía hambre por lo que únicamente me serví jugo de naranja, les di un beso en la mejilla a mama y a todos los demás incluyendo a mi pesadito Jacob, quien lo trataba como un hermano. Me senté al lado de Emmett, quien me susurro al oído "Estas hermosa, mi amor" yo le sonreí le di un beso dulce en los labios para después separarlos y musitar "Gracias". Todos terminamos de desayunar, por lo que todos nos fuimos en coche al instituto, al parecer aunque a Edward y Bella, le quedaban aun unos días de reposo habían decidido no tenerlos e asistir a clases como el resto, se que para Bella seria mas fácil, que para Edward, ya que a el todavía le resultaba algo duro estar solo con extraños que no conoce. Antes de que me diera cuenta ya estábamos en el instituto, y Emmett ya sostenía abierta la puerta del copiloto para mi, nada mas bajar, Em me cogio de la mano y así fuimos asta los demás. De camino a ellos Emmett me pregunto.

--¿En que piensas?—me dijo el mirándome con infinita ternura.

--Me preguntaba, como se darían hoy las cosas. —le dije recostando mi cabeza en su hombro mientras caminábamos de la mano hacia la familia.

--Te preocupa, Edward. —aclaro el. Yo asentí con un suspiro. —El estará bien, en cada clase estará con uno de nosotros, y afortunadamente la primera es con Bella. Estará bien, tranquila, mi amor.

--No solo me preguntaba sobre Edward, y Bella. —le dije yo alzando mi cabeza sonriéndole, el me la devolvió. —Si no que también me preguntaba a donde iríamos hoy después de clase. —le dije deteniéndome delante de el y alzándome de puntillas para besarlo, el rodeo mi cintura e inclino su rostro y estando solo a unos milímetros de mis labios contesto.

--Alice, ya tiene planes, iremos a la feria que no esta muy lejos de aquí. —yo me enfurruñe, y el se echo a reír. —Cada uno podrá estar con quien quiera, Alice se ira con Jasper, Rose con Jake, y Bella se ira con Edward, ellos también quieren estar solos.--me aclaro, para luego besar mis labios. —Estaremos solos. —yo le sonreí, y el me beso nuevamente en los labios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No al plagio.

Unete a la lucha contra los plagios.


¡No al plagio!
¡Unete!