Pero como si quisieran torturarme por la lejanía que adoptaría Emmett, llamaron a mi puerta. Em, resignado al igual que yo deshizo ese fantástico abrazo y me dejo ir a abrir la puerta. Cuando abrí la puerta, Edward estaba tras ella, no me dio tiempo de decirle nada porque ya estaba rodeada por sus brazos de modo que yo tenía mi rostro en su pecho, y mis brazos colgaban a los lados de mi cuerpo, aunque estaba deseosa de darle un abrazo no quería hacerle daño. Eso a Edward no le gusto por lo que me dijo.
--¿Te importaría abrazarme, Peque?—pregunto confundido y algo dolido por mi reacción.
--Es que no quiero hacerte daño, Tete. —le dije yo a modo de defenderme.
--El que sentirá dolor si es el caso soy yo, y lo aguanto gustoso, a cambio de un abrazo de la mejor y la más querida de mis hermanas. —dijo el estrechándome mas contra el, yo asentí contra su pecho y con cuidado coloque mis brazos alrededor de su cintura, y como mi cabeza estaba de perfil contra su pecho pude oír un gemido de dolor, apenas había sonado alto pero como mi oído estaba en contacto con su pecho lo oí perfectamente. Intente apartarme pero, Edward no me dejo. A pesar de que Edward sabia que yo no quería hacerle daño me apretó mas contra el a modo que mi abrazo también apretara mas, de modo que el dolor de su costado se intensifico. Entonces yo intente aflojar el abrazo de su cintura, y lo conseguí, lo afloje y lo solté. Edward, me soltó, y inmediatamente su mano derecha fue a parar a su costado izquierdo intentado así parar el dolor que le había provocado el abrazo. Emmett se dio cuenta y se levanto de la cama en un gesto de hacer que se sentara en ella para que se relajara un poco y así se le pasara el dolor.
--Tete, te dije que no quería hacerte daño. —le dije con un poquito de acusación en mi voz y preocupación por saber asta que punto llegaba su dolor.
--Ya, pero no te veo desde antes de ayer. —me dijo a modo de defenderse mirándome a los ojos con tranquilidad, que no llegaba a su rostro puesto que tenía una pequeña mueca de dolor. Después miro a Emmett y dijo. —Además, intente verte antes pero el no me dejo. —dijo señalando a Emmett con un gesto de cabeza. Después puso sus orbes esmeraldas en mí. —No es justo que te acapare así, Stella. No eres de su propiedad. —estaba claro que el mosqueo que se me había quitado a mi, se le había pegado a Edward. Yo suspire por que me recordó a lo que dijo Jasper en el lago.
--Edward.--lo llamo Emmett con tono serio y enfadado. —Yo no la acaparo, y se muy bien que no me pertenece.
--Si que la acaparas, Emmett. A Stella, no le hubiera molestado que yo la despertara para que ella supiera que ya estaba en casa y que no tenia nada. —le devolvió Edward también con tono de enfado.
--No te deje despertarla, por la sencilla razón de que se tiro toda la noche esperando una llamada que no recibió. —le explico Emmett.
--No le hubiera molestado. —volvió a repetir Edward, que ya estaba considerablemente enfadado. —Por otro lado ¿Como es que sabes que se quedo asta tarde? Por lo que yo se y vi tu no estabas con ella. La dejaste sola. Menudo novio. —dijo Edward con sarcasmo en la ultima parte.
--Me importa poco si le hubiera molestado o no. La cuestión es que no iba a consentir que la despertaras por un capricho tuyo. —Emmett estaba que echaba humo, nunca lo había visto así de enfadado. Sabiendo y temiendo que esto se pusiera peor de lo que ya estaba intente apaciguar las cosas. Ya que Emmett y Edward se encontraba de pie, uno enfrente del otro y con los puños apretados.
--Chicos calmaos, por favor. —les dije a los dos, metiéndome en medio de los dos y poniendo una mano en el pecho de cada uno para que se tranquilizaran, ellos al parecer se habían olvidado que me encontraba allí con ellos y estaba presenciando la discusión que estaban teniendo y la cual yo intentaba que terminara. Los dos me miraron con expresiones de disculpa en sus rostros y con una mirada apenada dieron un paso hacia atrás. Emmett inspiro un par de veces a modo de relajarse y Edward se volvió a sentar en la cama. Yo me quede de pie al igual que Emmett. Cuando los dos se calmaron continué. —No me gusta veros discutir.
--No a sido mi culpa. Si, Emmett, me hubiera dejado entrar y se hubiera comportado contigo como debía esto no hubiera sucedido. —dijo Edward, el claramente estaba muy enfadado con Emmett, y no se lo pensaba pasar por alto.
--Ya te e dicho el motivo del porque no te deje entrar. —le recordó Emmett. Quien ahora se había acercado a mí y me había rodeado la cintura con sus brazos, para dejarme saber que estaba mas tranquilo.
--Eso es mas una excusa a mi modo de ver. —le reprendió Edward, mirando fijamente los brazos de Emmett que me sostenían cerca de su pecho. —Y ¿Te importaría soltarla? No se si te has dado cuenta pero ella también necesita espacio, para estar con el resto de la familia, o con sus amigos cuando regresemos. —Edward cada vez iba mas allá y eso me estaba enfadando.
--Edward. —lo llame yo con voz tranquila y seria. El, al escuchar su nombre y no su mote cariñoso, se sorprendió. —Emmett. —llame a mí novio y el me estrecho un segundo contra el, para así dejarme saber que tenia su atención. —Ahora la que voy a hablar voy a ser yo. —dije y tome aire. —Primero. Edward, la que quiere pasar todo su tiempo con el soy yo. Al igual que soy yo la que le pide que me abrace o me bese según me apetezca. Segundo. Tengo espacio de sobra para estar con la familia o con mis amigos a la vuelta de las vacaciones, ya que Emmett no me tiene encerrada o algo así. —dije y volví a tomar aire, la cara de Edward era un poema, nunca le había puesto en su sitio cuando me había dicho algo, pero ahora era distinto. —Em. Es cierto que no me hubiera molestado, pero te agradezco que no dejaras que nadie me despertara. —a Emmett no tenia nada que decirle puesto que el solo le había dicho el porque no dejo que me despertara. Pero Edward si se había pasado. Edward me miro y supe que estaba dolido.
--Me lo prometiste, Peque. —dijo Edward con tristeza en su rostro.
--¿A cual de todas las promesas que tenemos te refieres, Tete?—le pregunte yo confusa por no saber a cual se refería.
--A la que me hiciste en la heladería el día que me regalaste el reloj, a esa promesa. —me recordó el. Yo la recordaba perfectamente por lo que le explique.
--Mi promesa sigue en pie, Tete. Pero esto no es lo mismo que me hiciste prometerte, solo te estoy dejando claro algunos puntos que tú has dicho, y que no me han gustado nada. —le aclare yo.
--Me has cambiado por Emmett, Stella. —me acuso triste y enfadado. Emmett me estrechaba mas contra el y no dejo que yo respondiera ya que lo hizo el.
--En eso te equivocas, Edward. Si Stella tuviera que elegir entre uno de los dos tengo muy claro y me sorprende que tu no, que te escogería a ti antes que a mí. Stella, te adora, eres muy importante para ella y aria cualquier cosa por ti. —dijo Emmett, en su voz se podía sentir la tristeza, el miedo, y la resignación. —Pero yo no pienso hacerla elegir. —dicho eso me soltó, yo me voltee para hacerle frente y me sorprendí lo que vi, Emmett tenia los ojos vidriosos y me miraba con mucho dolor. —Stella, yo no quiero que por mi culpa discutas con el, y como se que el no me aguanta será mejor que me aleje y así no ser un punto de discusión entre tu y Edward. Quiero que sepas que te amo. —en cuanto termino de decir eso, me dio un beso en los labios cargado de amor, dulzura, ternura, pero también había, tristeza y dolor.
En cuanto termino el beso se fue, salio por la puerta de mi habitación y desde ella se podía escuchar como bajaba los escalones y en como la puerta de la casa se cerraba de golpe, a los pocos segundos se veía desde mi ventana como Emmett corría por la playa en busca de algún lugar donde estar solo. Yo estaba en shock. Emmett me había dejado. Las lágrimas que inundaban mis ojos, se terminaron desbordando por ello, recorriendo así mis mejillas. Edward me miraba preocupado. El se intento acercar a mí y darme un abrazo pero yo no le deje. Bella y Alice, subieron a mi habitación y cuando entraron y vieron en el estado en el que yo me encontraba, Alice inmediatamente me abrazo con fuerza tratando de tranquilizarme, Bella por el contrario se fue directa hacia Edward, le puso las manos en las mejillas, lo miraba con preocupación y curiosidad por saber que había ocurrido. Y fue Alice quien empezó a hacerme preguntas.
--¿Que a ocurrido, Stella ¿Por que estas así?—pregunto ella preocupada por mi.
--Estoy así por que Emmett, me ha dejado, Alice. —le dije con la voz quebrada mientras me hundía mas en su abrazo.
--¿Me contarías el porque?—volvió a preguntar yo le asentí y me separe de ella, pero ella sostuvo mis manos para darme fuerzas para decirlo.
--Emmett y Edward, empezaron a discutir por mí. Yo no quería que discutieran por lo que intente páralos ya que cada vez se ponían peor. Entonces Edward, me recordó la promesa de que jamás lo dejaría de lado, y que jamás cambiaria mi forma de estar con el y de hablarle por nada ni nadie, yo le dije que esa promesa seguía en pie y que solo estaba poniendo claros algunos puntos que el había dicho sobre mi relación con Emmett. Edward dijo que yo le había cambiado por Emmett. Y Emmett le dijo que se equivocaba ya que yo elegiría a Edward antes que a el, entonces me dijo que el no pensaba hacerme elegir y me dijo que no quería ser motivo de mis discusiones con Edward, por lo que me dijo que me amaba y se fue. —le explique a Alice todo y ella se levanto y se dirigió hacia Edward.
--Edward esta claro, eres imbecil. —le dijo Alice después se giro hacia mi y me dijo de ir a su habitación a tranquilizarme y así después buscar a Emmett. Antes de salir de la habitación le dijo a Edward.--¿Ya estas contento? Ahora Stella, esta sola de nuevo y tu podrás seguir con tu papel de hermano mayor posesivo. Te felicito Edward. —Entonces antes de que Edward dijera nada, Alice y yo salimos de mi habitación y fuimos a la cocina para prepararme un te para tranquilizarme, después de beberme el te, dije a Alice de salir a buscarlo pero me dijo que mandaría a Jasper a hablar primero con el y que así seria mejor. Después de beberme el te Alice me llevo a su habitación y me hizo recostarme en la cama de modo que me quede dormida a causa de tanto llanto. Al cabo del rato Alice, me despertó y me dijo que saliera al porche que allí me estaba esperando Edward, para disculparse y hablar conmigo. Pero antes de salir le pregunte si había mandado ya a Jasper y me dijo que si que ya hacia rato que lo envió a hablar con Emmett. Sabiendo ya eso me levante de la cama de Alice y salí de su habitación, baje las escaleras y salí por la puerta de la casa, encontrándome así a un Edward, claramente tenso. Bella estaba con el, a su lado, en un principio yo pensé que se iría tras aparecer yo pero no lo hizo y cuando Edward me dijo que me sentara lo comprendí todo. En cuanto me senté Edward cogio aire y empezó.
--Stella, yo quería pedirte disculpas por lo de antes. No se que me a pasado y a causa de mi comportamiento Emmett y tu ya no estáis juntos, pero quiero que sepas que pienso habla con el. —estaba diciendo el con una pizca de arrepentimiento, yo al oír lo de que iba a hablar con Em, lo interrumpí antes de que siguiera.
--Edward, no quiero que hables con Emmett. Ya has dicho suficiente. —le aclare yo.
--De acuerdo como tu quieras. —suspiro. —Stella, ya sabes el porque siempre reacciono así ante cosas que te afectan a ti directamente, y se de sobra que muchos no lo entiende, pero no puedo evitar ser posesivo y sobre protector contigo, al igual que me pasa con, Bella. —se defendió el, pero esta vez me había comparado con Bella. —Se que esto que te voy a decir no tiene nada que ver con lo que estamos hablando pero quiero que lo sepas. Bella y yo estamos juntos, la amo y gracias a dios ella a mi. Se que a ti te pasa algo parecido a lo que a mi me pasa contigo pero sin llegar tan lejos en tu caso, pero quiero dejarte claro que mi trato contigo no cambiara en lo absoluto. Bien tu
turno de hablar, Stella. —termino el con una gran sonrisa en su rostro de dios griego.
--En eso has mentido como un bellaco ¿Que no va a cambiar tu trato hacia mí? Mentira, de echo ya lo as cambiado. —le dije con voz de enfado. —Yo me alegro de que finalmente ayas encontrado a alguien a quien amar, Edward. Se que Bella te ara feliz, si no quiere sufrir consecuencias como te haga algo. Pero yo jamás te habría echo lo que tu me has echo, Edward. Yo jamás me habría puesto así con Bella como tú lo has echo con Em. Edward siento ser yo quien te informe pero e crecido, ya no tengo dos años para que seas tan posesivo y sobre protector, te ha sorprendido ver que tu hermana pequeña ha crecido y ya se fija en chicos y quiere otras cosas que no son solo pasar tiempo con su hermano favorito. Yo te quiero eres mi hermano mayor y mi favorito y eso jamás cambiara, pero debes entender que amo a Emmett, al igual que yo entiendo que tú amas a Bella. —dicho eso me levante para irme a la playa a pensar un rato pero antes de adentrarme en el sendero les dije. —Que seáis muy, muy felices los dos.
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