No tenia duda alguna, Emmett era el mejor chico que jamás conocería. Emmett y yo después de la conversación nos dedicamos a mirarnos el uno al otro, mientras nuestras manos recorrían el rostro del otro suavemente, ya llevábamos allí un montón de tiempo por lo que, Rosalie vino a buscarnos para que regresáramos a casa porque ya era muy tarde y efectivamente era muy tarde, el reloj de la sala del televisor marcaba las 03:39, de la madrugada, pero es que cada vez que estaba con Emmett el tiempo no existía para mi y se que a el le ocurría lo mismo. Rosalie, no nos dejo quedarnos levantados para ver una película, cosa que era una excusa para estar juntos por más rato, ya que ninguno de los dos estaba listo para dejar al otro por esa noche asta el día siguiente, pero Rose, no lo permitió de echo subió y nos acompaño asta las mismas puertas de nuestras habitaciones para cerciorarse de que no hacíamos trampas, una vez estuvimos delante de las puertas de nuestros respectivos cuartos, nos despedimos con un beso y un "Que duermas bien mi amor. Hasta mañana." Rose, no paraba de rodar los ojos y cuando se canso de esperar abrió la puerta de mi habitación y me empujo dentro mientras, Emmett y yo no parábamos de reírnos ante su impaciencia, por lo que deje que me empujara dentro de mi habitación y cerro la puerta tras de si, después de cerrar la puerta de mi cuarto escuche la puerta de Emmett, y sonreí para mi. Como aun me encontraba en traje de baño y con unos shorts vaqueros puestos me encamine hacia el baño. Me di una ducha con agua fría y me fui al armario a buscar un pijama fresquito, y lo encontré de seda en color azul, de tirantes y pantalones cortos, una vez me lo puse me fui a mi cama, pasando por el tocador y cogiendo de este el mando del aire acondicionado para ponerlo y así no pasar calor en cuanto empecé a sentir el aire frió contra mi piel me deje caer en los brazos de Morfeo que me esperaba desde hacia rato. Al día siguiente, me desperté por los rayos del sol que calentaban mi espalda. Yo no quería levantarme estaba muy a gusto pero Alice, tenia otros planes para mi. Subió a mi habitación gritando "Snorkel, Snorkel."Una y otra vez, me dijo que me pusiera un traje de baño y unos shorts vaqueros, para ir hacer ese deporte acuático que tanto le gustaba a ella y a Edward. Suspire al recordar la conversación de ayer con el, ¿Como le habrán ido las cosas? ¿Habrá aceptado Bella, el salir con el? tendría que preguntárselo o observar desde lejos. Cuando me prepare, salí de la habitación, y baje a la sala principal para esperar a los demás. Yo llevaba puesto mi traje de baño favorito; un trikini en negro, con un diseño de un dragón con ojos rojos y las escamas eran plateadas con reflejos verdes y azules, estilo palabra de honor que se ataba en la espalda y unos shorts vaqueros en azul oscuro, y de calzado unas chanclas negras con tres piedrecillas brillantes en una de las tiras de cada chancla. Los primeros en bajar fueron, papa y mama, me dieron los buenos días y se sentaron en el sofá a esperar, yo estaba sentada en un pequeño sillón al lado de ellos. Después bajo Rosalie, con un bikini en color rojo pasión, con un pareado atado a su perfecta cadera y unas sandalia planas en el mismo color que su traje de baño. Después bajaron Jasper y Alice, ella llevaba un bikini en verde botella con tribales en color negro, él llevaba unas bermudas del mismo color que el traje de ella, y una camiseta de tirantes cruzados en negra, yo al verlos rodé los ojos y me reí Alice, me miro con su ceño fruncido y yo le negué con la cabeza. Después bajaron los demás, primero Bella, seguida por Edward y este siendo seguido por Emmett, que iba increíblemente guapo con unas bermudas negras con un tribal en un lado de la pierna y una camiseta de tientes cruzados en blanca que se le ceñía perfectamente a su pecho y espalda, dejando ver así lo musculoso que tenia el pecho, lo firme que tenia el abdomen y dejando ver claramente la anchura de su perfecta espalda. Cuando me vio después de dar lo buenos días, se acerco a mi y con una mirada sabia perfectamente lo que quería decirme. En ese momento mama, nos saco a Emmett y a mí de nuestro mundo.
--¡Bien! Ya que estamos todos listos, ¡¡Nos vamos, niños!!—dijo mama notablemente emocionada. Sonreí al ver a Alice, con la misma emoción que ella. Alice era igual a mama, y Edward y yo a papa. Saliendo ya por la puerta en lo que pretendía ser una fila con papa al frente, nos encaminamos hacia en interior de la pequeña selva de la isla, para ir a un lugar precioso. No tardamos mucho en llegar ya que todos estábamos emocionados; Mama, Alice y Edward por practicar uno de sus hobbyes, Rosalie por poder estar en un jacuzzi natural, Jasper por poder lanzarse desde la cascada que había en aquel hermoso lugar, Bella y Emmett por conocer aquel sitio y Papa y yo, por ver disfrutar a los demás como hacíamos siempre. Una vez llegamos a aquel hermoso lugar, todos lo admiramos en silencio, cuando me di cuenta de que Emmett estaba a mi lado mirando en estado de shock a este lugar, me gire para poder verle mejor, su rostro estaba desencajado por la belleza de este sitio, sus ojos brillaban emocionados y felices. Lo deje seguir contemplando ese paisaje por unos momentos mas, asta que me decidí a sacarlo del trance a mi manera. Me puse enfrente de el, pero eso a el no le molestaba para seguir observando ya que era mucho mas alto que yo, después de colocarme enfrente suya me puse de puntillas y susurre cerca de su cuello.
--¿Hermoso, verdad?—el se sorprendió por mi cercanía, ya que no la había notado, bajo su cabeza para mirarme y asintió.--¿Te has quedado sin palabras, mí amor?—le pregunte un tanto divertida al ver que no reaccionaba, el volvió a asentir y yo no lo pude evitar y me eche a reír. Papa se acerco y me miro con curiosidad, yo recupere mi posición anterior y me encamine hacia mi papa que estaba unos pasos mas lejos, cuando me acerque a el le conteste. —Papi, Emmett esta en estado de shock. —le dije riéndome, el me imito y se unió a mis risas.
--Bueno, es algo normal. Este sitio es...—pero entonces lo interrumpí.
--¡¡Mágico!!—complete su oración pero en chillidos, todos se echaron a reír mientras hacían distintas cosas, Mama, Edward Y Alice, se estaban preparando para su incursión en el agua, Rosalie ya estaba en el jacuzzi natural y Jasper estaba de camino a la cima de la cascada, Bella imito a Rosalie y se sentó con ella dentro de aquel hueco con agua caliente burbujeante, papa se fue hacia un sitio donde teníamos hamacas colgadas y yo me fui a que mí amado novio volviera a la realidad. Desande los pasos que había dado y volví a quedar frente a él, pero esta vez envolví mis brazos en su cintura y después de darle un beso justo en el centro del pecho, donde estaba su calido corazón volví a hablarle para sacarlo del trance en el que se había sumergido nada mas vio este lugar.
--Emmett, mi amor. —lo llame con voz baja pero dulce, el no contestaba, por lo que insistí.--¿Te importaría volver a la realidad?—nada, suspire y volví a intentarlo. —Emmett ¿Te importaría volver, aquí conmigo. Por favor?—le rogué, él pareció darse cuenta y bajo la mirada, cuando sus ojos se encontraron con los míos reacciono. Posiciono sus dulces y deliciosos labios contra los míos en un beso lleno de amor, ternura y dulzura. Cuando Emmett termino el beso yo sonreí maravillada y dije en tono guasón.--¡¡Pero si se mueve!!—el ante mis palabra se echo a reír y me abrazo.
--Lo siento, Stella. —se disculpo el dándome una sonrisa y una mirada avergonzada, yo le negué con la cabeza. —Wow, este lugar es...—en ese instante todos gritaron menos Emmett y yo.
--¡¡¡Maaaagico!!!—cuando terminaron de gritar todos nos echamos a reír de pura felicidad por estar todos juntos en tan maravilloso sitio.
--¿Quieres, relajarte o divertirte?—le pregunte atrayendo nuevamente su atención hacia mí, poniendo mis manos en sus mejillas
--Quiero pasar tiempo contigo. —me contesto dándome un casto beso en la mejilla.
--Eso lo harás, pero divirtiéndote o relajándote ¿Cual prefieres?—insistí.
--prefiero relajarme. —dijo el en un susurro, y luego agrego. —Contigo a mi lado.
--Por mi prefecto. —le dije dándole un beso rápido en los labios mientras tiraba de el. —Ven conozco el lugar perfecto para relajarnos.
Tenía pensado, llevarle a un sitio muy lindo, que se encontraba justo encima de la cascada, donde había un pequeño lugar cubierto de flores preciosas y muy llamativas, en donde también había hamacas puestas pero no colgadas sino que eran hamacas de suelo como, tumbonas. En cuanto llegamos, arrastré a Emmett hacia una de las hamacas, le hice sentarse y después le presione el hombro para que se tumbara, y así hizo se tumbo y se relajo como nunca había estado relajado, yo me incorpore para no molestarlo pero justo cuando iba a irme. No muy lejos solo iba a darme un chapuzón. Note el agarre de la mano de Emmett en mi muñeca, de la cual se sirvió para tirar de mi y así conseguir que quedara sentada en la hamaca donde el estaba tumbado.
--No te vayas. —me rogó.
--No me iba a ir muy lejos Emmett, solo iba a darme un chapuzón, tranquilo. —le dije a modo de que se relajara.
--Después nos damos uno juntos. Pero ahora, quédate conmigo Stella. —me volvió a rogar.
--Esta bien me quedo aquí contigo. —le dije acomodándome mejor en la hamaca pero el negó y me dijo:
--Túmbate aquí, Stella. —poniéndose de lado y extendiendo un brazo para que yo lo usase de almohada como en su habitación de California. Yo suspire, y empecé a tumbarme de lado de modo que quede con mi cabeza en su brazo y mi brazo en su cintura. La mirada de Emmett era extraña, había pasión, ternura, dulzura pero también miedo. El inclino un poquito la cabeza y con ayuda de su mano libre levanto mi mentón, para que yo volviera a mirarlo a los ojos ya que había bajado la mirada después de encontrarme con esa mirada tan extraña, yo me resistía por lo que dijo—Por favor. —y lo dijo con tanta ternura que no pude evitarlo y lo mire. —Estas hermosa, Stella. —yo me ruborice al escuchar esas palabras. —Me encanta cada vez que te sonrojas, estas más adorable de lo que ya eres. —dijo el acariciando mi mejilla. Ahí fue momento donde me entraron ganas de picarle.
--Si ya se que te deleitas con el color que adquieren mis mejillas. A ti lo que te gusta es hacerme sonrojar y no me lo puedes negar. —le dije yo conteniendo la risa, estaba picándole para ver como reaccionaba.
--He de admitir, qué me encanta. Y si adoro cada vez que te sonrojas, pero no es mi culpa que lo hagas cada vez que te digo algo o te
acaricio, Stella. —dijo el a modo de defenderse.
--Si ya. —bufe.
--¿Se puede saber que te a pasado, para que salgas con lo del rubor, cariño?—pregunto confundido por mi repentino comportamiento, al ver la cara de confusión de Emmett no pude evitar echarme a reír, y para que se me fuera pasando hundí mi rostro en su pecho a modo de tranquilizar, cosa que funciono a las mil maravillas.
--Nada Emmett, solo quería picarte un poco. —le explique con voz amortiguada por su glorioso pecho.
--Eres la persona más adorable del planeta. Pero para conseguir picarme, mi amor, tendrás que esforzarte más. —me dijo el con tono autosuficiente. Yo eleve mi rostro y pude verlo sonreír ampliamente, pero luego ya no vi nada por que tenía los ojos cerrados, ya que Emmett, tenía sus labios contra los míos. Este beso, era increíble, nuestros labios iban a un ritmo impuesto por Emmett, su lengua recorrió suavemente mi labio inferior pidiendo permiso para entrar, inmediatamente entreabrí mis labios para dejar paso al calido aliento de, Emmett, y a su húmeda lengua que buscaba la mía, una vez se encontraron las dos leguas danzaron en un baile increíblemente lento y pasional. Mientras nuestras lenguas seguían con el baile, Emmett puso su mano en la parte baja de mi cintura y de allí me arrastro un poquito mas hacia el, pegándome a el, mi brazo abandono su cintura para que mi mano pudiera colocarse en su mejilla y después deslizarse asta la parte de atrás de su cabeza y enterrar allí mis dedos en su pelo corto, de un negro intenso. Sabíamos que teníamos que parar pero no queríamos, yo ya no podía más y necesitaba urgentemente algo de aire para que mis pulmones dejaran de arder como lo hacían. Por lo que empecé a aminorar el ritmo de nuestro beso asta que finalmente nuestros labios se separaron y dando salida a los jadeos por falta de aire que soltábamos Emmett y yo. Yo apoye mi cabeza en el hueco de su cuello y allí conseguí dejar de jadear por falta de aire, cuando ambas respiraciones se normalizaron, decidí que era mejor irme, porque sabía que esto volvería a ocurrir y no es que me importara pero no era plan de que mis padres o alguno de los demás nos vieran así. Por lo que empecé a incorporarme, Emmett, me soltó, quitando el brazo que estaba ceñido a mi cuerpo y con un suspiro me erguí por completo de la hamaca, para dirigirme hacia el camino por donde habíamos subido, para bajar y poder conseguir algo frió para que me quitara el calor que, Emmett, le había conseguido sacar a mi cuerpo. Pero entonces escuche un "Lo siento" y me voltee para ver a, Emmett, tumbado boca arriba y con un brazo encima de su cabeza ocultando así sus ojos. Me encamine hacia el, y cuando estuve a su lado de pie pregunte.
--¿Porque ese "Lo siento" Emmett?—pregunte confusa.
--Por que e conseguido que te sintieras incomoda por mi reacción. —contesto el en voz baja,”espera entonces cree que me e levantado por el beso, piensa que no me gusto”. Bufe. —Lo siento.
--Emmett, dime que ese "Lo siento" no es por el beso. —dije pero el asintio. —por el beso.--volvió a asentir, entonces me senté a su lado y con una de mis manos intente quitarle el brazo de encima del rostro delicadamente, el accedió y dejo que se lo quitara entonces suspire y le dije. —Emmett, no pienses que me molesto o me incomodo. ¡¡Por dios!! si lo que menos quería era que se acabara. —el abrió sus lindos orbes azules y me miro con confusión, por lo que le empecé a explicar. —Em, mi amor. Me e levantado por que aunque hallan aceptado lo nuestro no es plan de que, mama o de que, papa, nos encuentre en esa situación. —al oír aquellas palabras el se dio cuenta de que en aquel maravilloso lugar no estábamos solos, supe que entendió porque sus ojos ya no mostraban confusión sino comprensión.
--Entonces, ¿No te molesto?—pregunto el curioso alzándose sobre uno de sus codos. Yo le negué con la cabeza.--¿Te gusto?—esa pregunta me hizo sonreírle dulcemente y asentí.
--Como no me va a gustar si besas de miedo. Y aparte no hay otra cosa que me guste mas que tener tus labios en contacto con los míos.--le dije dándole un rápido beso pero muy tierno. —Te amo, Emmett. —dije después de terminar el fugaz beso.
--Te amo, Stella. —me dijo el, mientras yo me perdía en la profundidad de los orbes azules de, Emmett. Para que el momento del beso de antes no regresara haciendo así que alguien pudiera vernos de esa forma pensé en divertirme un poco si a, Emmett, le apetecía. Y si no era el caso, me pondría a jugar con, Jasper, a tirarnos desde la cascada.
--Emmett ¿Que te parece si nos divertimos un poco?—pregunte esperanzada por que aceptara.
--Claro, pero ¿Haciendo que?—pregunto el, depositando en mi mejilla un casto beso.
--A mi me apetece saltar desde la cascada, hace mucho que no lo ago. —dije con mi mirada el la cima de la cascada a solo unos pocos metros de nosotros.
--Nunca e echo salto de cascada. —dijo el, mientras su mano hacia girar de nuevo mi rostro hacia el y volviendo a depositar besitos por mi cuello. Este hombre quería volverme más loca de lo que ya estaba.
--Em. —le advertí.
--Solo son besitos de amor, nada comparado con lo de antes, Stella. —me aclaro el, y yo ante su aclaración tan poco convincente que ni el se lo creía, solté unas risillas.
--Puede. —acorde. —Pero cada vez que tú y yo tenemos ese tipo de "besitos de amor" siempre llegamos al mismo punto otra vez. —el, bajo su mirada de la mía y se incorporo para sentarse a mi lado. —Cariño, no es que no me gusten o me molesten y créeme cuando te digo, que no me importaría estar así todo el día, es un echo que me encantaría, pero como ya te dije no es plan que nos encuentren así.
--No estamos cometiendo un crimen, Stella. Solo son besos, y que yo sepa nos lo damos porque nos amamos el uno al otro, vale que quizás no es "plan" que nos vean teniendo ese tipo de beso, pero por que nos vean cuando te beso el cuello de forma tranquila no van a decirnos nada. —dijo Emmett. El se estaba enfadando ante mi negativa de tener besos así con la familia tan cerca, y lo entendía pero no quería que mis padres se sintieran incómodos por nosotros. Yo no quería que se enfadara por lo que me acerque a el y le di besitos tiernos, empecé por su frente su nariz sus labios su mandíbula y termine en su cuello, el suspiraba con cada beso y cuando termine de besarlo dijo.--¿Tu si puedes, y yo no?—esa pregunta me hizo reír tanto que me dolía el estomago de las risas. En cuanto pude hablarle, cuando me calme le conteste.
--Claro que puedes, yo solo estaba haciendo acto de tus palabras. Tienes razón, Emmett, no es ningún crimen que nos besemos. Y ¿Que te parece si nos divertimos ahora, saltando desde la cascada? O si lo prefieres podemos hacer Snorkel, con mama, Alice y Edward.
--Me apetece...—dijo el pensativo. —Estar contigo el un lugar tranquilo, me apetece hablar contigo, me apetece besarte y me apetece no sepárame de ti en todo el día ¿Que te parece ese plan de diversión?—me dijo alzando un ceja, y con una sonrisa de oreja a oreja. A mí me apetecía, salta pero si el quería estar tranquilo y hablar ese seria el plan de hoy como diversión.
--Me parece estupendo, Em. —le dije acomodando mi cabeza en su hombro y cogiendo una de sus manos para entrelazar nuestros dedos.
Emmett y yo estuvimos hablando un buen rato de todo tipo de cosas, cuando salio el tema de volver a clases le dije a, Em, que nada mas pillara a, Mayori, le daría clases de educación y sensibilidad, el ante ese comentario se echo a reír tanto que caían lagrimas por sus mejillas de la risa, cuando se le paso un poco la risa me acerque a el y limpie sus lagrimas con besitos por sus mejillas. Después de eso le propuse acomodarnos mejor ya que estábamos sentados y no era nada cómodo teniendo en cuenta que teníamos una hamaca para recostarnos, por lo que hicimos exactamente eso, nos recostamos en la hamaca, Emmett, estaba boca arriba, y yo estaba tumbada a su lado con mi cabeza recostada en su pecho, así que el me abrazo con el brazo que quedaba detrás de mi, rodeo mi cuerpo y así seguimos hablando asta que oímos; ¡¡Stella!! ¡¡Salta conmigo desde la cascada!! Jasper se acercaba a nosotros, totalmente empapado por el agua. A saber cuantas veces se había lanzado ya. Cuando llego se paro enfrente de mí de modo que pudiera verle.
--¡Vamos!! No seas aburrida. Tirate conmigo. —me dijo Jasper con una enorme sonrisa. Luego miro a Emmett y le dijo en broma. —Emmett, no la acapares, que nosotros también queremos estar con ella. —dicho eso me volvió a mirar con un pucherito.
--¡¡Jasper!!—le dije incorporando asta quedar mas o menos sentada. —No es justo que me hagas lo del pucherito. —Emmett, por el contrario se estaba riendo asta que, se acordó de lo que había dicho Jasper hacia unos segundos.
--Jasper, yo no la acaparo. —le contesto, Em, a modo de defenderse. Jasper negó con la cabeza.
--Si que lo haces, si no Stella, ya habría saltado unas cuantas veces.--le contradijo Jazz.
--Haber Jasper, Em no me acapara, quiero pasar tiempo con el cosa que no es tan raro. Y si no me e lanzado ya es por que sinceramente, no me has echo tu tampoco mucho caso a mi. —le dije sacándole la lengua, ese gesto le encantaban a los dos, decían que parecía una niña pequeña en cuerpo de mujer.
--Entonces… ¡¡Tirate ahora!!—dijo Jasper cogiéndome de la muñeca y tirando hacia el de modo que me llego a incorporar, pero como yo no quería moverme decidió llevarme en brazos como a un bebe, mientras Emmett nos seguía y yo gritaba para que me soltara. Jasper no hacia otra cosa que reír y reír, Emmett, nos seguía refunfuñando y murmurando cosas que no llegaba a oír por culpa de las risas de Jazz. Cuando por fin llegamos a la cima de la cascada por donde descendía una catarata de agua cristalina, Jasper, me bajo de sus brazos colocándome justo en el pico por donde saltábamos el y yo, Emmett, nunca había saltado por lo que se sorprendió y luego su mirada me busco con ojos preocupados por la altura desde la que iba a saltar. Jasper al ver que yo no saltaba, cogio carrerilla y me cogio de la cintura mientras abrazaba hacia el final del pico, haciendo así que los dos cayéramos al agua juntos, mientras caíamos ninguno de los dos pudo reprimir el grito, por causa de la adrenalina y del sentimiento de libertad. En cuanto llegue al agua junto a Jazz, salí de inmediato a la superficie, con una enorme sonrisa en mi rostro por la experiencia que hacia tanto no tenía. Emmett, nos miraba desde arriba de la cascada, y Jasper al ver que no se tiraba le hizo gestos con el brazo para que se lanzara, Emmett se lo pensó un momento pero finalmente se zambullo, y mientras caía un grito de jubilo se escapo de sus labios, en cuanto se hundió en el agua al caer y salio a la
superficie, tomo aire y en su rostro no había mas que diversión. Al parecer le había gustado la experiencia. Jazz y yo, nos habíamos alejado un poco por seguridad, Em, nado asta nosotros.
--¡¡Estáis los dos locos!!!—dijo Emmett, tras llegar a nuestro lado. Jazz y yo, nos echamos a reír, y le dijimos de ir a la orilla mejor para poder hablar. Nos fuimos nadando hacia la orilla de aquel esplendido lago con cascada. Lo bueno de este sitio, era que no tenía piedras afilas ni de ningún tipo de piedra por lo que era seguro tirarse desde la cascada, sin sufrir daño alguno. Por fin llegamos a la orilla.
--¡¡Venga, Emmett!! Si te a encantado tirarte. —le dijo Jasper, estaba sonriendo y en su mirada había diversión.--¿O no te a gustado?
--Estáis locos. —volvió a repetir el, mirando hacia la cascada. —Y si Jasper, me ha gustado esta experiencia, pero es una locura tirarse desde ahí arriba. Puede ser peligroso. —dijo volviendo su mirada hacia mi, el, al ver que yo negaba con la cabeza me miro incrédulo.
--Cariño, no hay peligro alguno. Y además dices que estamos locos, pero tú nos has seguido, y te a encantado. —dije mientras me acercaba a el con una sonrisa y una mirada dulce.
--¿Como que no hay peligro?—pregunto el abriendo sus brazos, para mi. Y Jasper le contesto.
--No lo hay por que, Esme, comprobó este lago y se aseguro de que no había piedras ni nada peligroso en el. —le dijo Jazz. Yo asentí confirmando lo que había dicho Jasper, en eso que escuchamos la voz de, Edward, que venia quejándose de algo acompañado por, mama y por, Alice. Ellos tres habían ido a hacer Snorkel a los bancos de corales que había cerca de aquí. Al ver a Edward quejarse de dolor inmediatamente salí de los brazos de Emmett, y me dirigí directa al lado de, Edward. Cuando llegue, mama, lo había echo tumbarse, ella y Alice habían ido a por papa. En cuanto llegue a su lado me sorprendí al ver todo el costado derecho de Edward completamente rojo, como si estuviera ardiendo.
--¡¡¡Tete!!!--lo llame preocupada.--¿Que te a pasado?—pregunte, Emmett me había seguido y ahora se encontraba a mi lado junto con Jasper.
--Me e rozado con un coral. —dijo el con una mueca de dolor.
--¿Lo has distinguido?—le pregunto Jazz, en tono urgente por saber que tan grave era lo que tenia.
--Creo... Creo que era un coral fuego. —al oír ese nombre, tanto Jasper como yo comprendimos por que el color de su piel y el dolor de su costado. Mama ya regresaba con papa a su lado. En cuanto papa estuvo al lado de Edward, tras decirnos que le diéramos espacio, se puso a examinarlo. Alice había ido a decirles a Rosalie y a Bella que fueran recogiendo las cosas, por que en cuanto papa terminara de reconocerlo nos iríamos a casa o al hospital, dependiendo de lo que pensara papa al especto de la herida de Edward. Papa, decidió llevar a Edward a un hospital ya que necesitaba algún tratamiento para la herida. Mama, Alice y Bella, acompañaron a papa y a Edward de camino a casa para ir al hospital. Ellos se adelantaron ya que tenían que coger de la casa dinero y documentación, para después irse en el barco asta la ciudad. Rosalie, Jasper, Emmett y yo nos quedamos mas tiempo en el lago recogiendo lo que a Bella y a Rosalie no les había dado tiempo. En cuanto todo estuvo recogido nos encaminamos a la casa, el trayecto lo hicimos en silencio y fue más rápido que cuando fuimos para ya. Al llegar a casa dejamos las cosas en su sitio y después cada uno se encamino a su habitación para ducharse y cambiarse. Yo una vez me duche y me cambie de ropa, me dirigí inmediatamente al salón, donde estaba la televisión, el sofá y los sillones. Una vez allí abajo me senté en el sillón mas alejado de la puerta pero en que estaba justo al lado del teléfono fijo de esta casa. No estuve mucho tiempo sola ya que Jasper bajo enseguida. Jazz al verme sentada en el sillón más cercano al teléfono, me hizo un gesto con la mano que me echara para un lado y le dejara un sitio para que el se sentara conmigo en el sillón. Eso lo agradecí un montón ya que no quería estar sola y comerme por dentro de la preocupación como ahora, pero con compañía se llevaba mejor la situación. Al poco tiempo Rosalie bajo y en vez de sentarse en el sofá o en un sillón continua al que Jasper y yo ocupábamos cogio una silla de la mesa del comedor y se seno justo enfrente de mi para estar cerca del teléfono como nosotros dos Jazz al ver la cara que tenia me dio un abrazo para tranquilizarme, cosa que funciono un poquito. Estaba preocupada a mas no poder y el echo de que Emmett o se dignara a bajar multiplicaba el empeoramiento de todos esto. Finalmente Rosalie, estaba exhausta de la silla, por lo que se levanto y se sentó en el sillón continuo al nuestro, recogió sus rodillas y apoyo la cabeza en el brazo del sillón. Los tres estábamos ya exhaustos por la espera y por todo, por lo que nos quedamos dormidos los tres, Rosalie se quedo dormida en la misma postura en la que se sentó, Jasper, estaba totalmente sentado, con un brazo en mi espalda de modo que me atraía asta su pecho donde recosté mi cabeza y su cabeza estaba apoyada en la mía, de ese modo nos quedamos dormidos los tres. A las pocas horas de quedarnos dormidos nos despertó o algo así la dulce voz de mama, que nos decía que nos levantáramos y nos fuéramos a nuestros cuartos, pero como vio que no le hacíamos caso se concentro en despertar a Jasper, en cuanto Jazz se despertó le dijo que me despertara a mi y que ella despertaría a Rose. Jasper le dijo que si, y empezó a despertarme, pero no tenia resultado, mama lo intento de nuevo con Rose, asta que la voz de Emmett le dijo que le costaría ya que nos habíamos dormido harían unas tres horas como mucho. Rose finalmente se despertó se levanto y se fue a su habitación, Jasper lo seguía intentando conmigo pero se rindió y cuando iba a tomarme en brazos, Emmett, lo hizo antes que el, estando en sus brazos me di cuenta que estábamos subiendo las escaleras dirección a mi habitación, en la cual entro y me deposito con todo el cuidado del mundo encima de mi camita. En cuanto toque mi cama me volví a quedar profundamente dormida, pero antes de eso solo recuerdo unos labios calidos contra los míos en un tierno beso y unas palabras en mi oído "Lo siento, mi amor". Después de eso me dormí es seguida, en un sueño tranquilo.
Alas horas de haberme quedado dormida. O eso creía yo. Me desperté en mi habitación sobre mi cama. Como sabia que si me quedaba mas tiempo allí me dormiría otra vez decidí levantarme y darme una ducha, después de ducharme me puse un bikini blanco y unos shorts negros, salí de mi cuarto y baje hasta la cocina ya que estaba hambrienta. Cuando llegue a la puerta de la cocina oí unos ruidos procedente del interior de esta, así que me asome sigilosamente por si interrumpa algo, pero no era así, el único que estaba allí era Jasper, desayunando, encima de la mesa tenía un bol de cereales, un plato con dos tostadas y un vaso de medio litro de jugo de mango. Yo entre en la cocina y tras darle un beso en la mejilla de buenos días me prepare lo mismo que el. En cuanto mi desayuno estuvo listo me senté con el y empecé a devorar mi desayuno, y entre bocado y bocado intente hablar con el.
--Jazz ¿Sabes algo de Edward?—pregunte con una voz cargada de preocupación.
--Si. Todos llegaron ayer en la mañana, Edward, se encuentra bien solo tiene que darse una crema en la zona donde le rozo eL coral de fuego para que cicatrice. —me contó con una enorme sonrisa en su rostro.
--Espera… ¡¿Ayer en la mañana?!—pregunte yo al darme cuenta de sus palabras.
--Si llegaron ayer en la mañana. pero como estábamos durmiendo, mama, nos intento despertar para que nos fuéramos a nuestros cuartos pero nadie contestaba por lo que me despertó a mi primero para que yo te despertara a ti y ella a Rose. Rosalie se despertó se levanto y se fue directa a su habitación todavía no se a deportado desde ayer en la mañana, yo te intente despertara a ti pero no reaccionabas por lo que decidí cargarte en brazos pero antes de que me diera cuanta, Emmett, ya te tenia cogida y estaba de camino a tu habitación antes de que yo pudiera decir nada, y en cuanto a mi, aquí estoy, no me e despertado desde ayer en la mañana como tu.
--¿Por que no nos han despertado antes?—pregunte confundida.
--No lo se, pero la verdad agradezco que nos dejaran dormí. —dijo el en tono guasón.
--Si, pero tanto tiempo es una locura Jasper.
Después de terminar la conversación y el desayuno cada uno se dirigió a hacer distintas cosas, Jasper se fue a su habitación a leer el libro que le regale y yo me encamine a la playa por el sendero natural, al llegar al final del sendero vi a Emmett sentado en la orilla de la playa, el fuego que había sentido ayer al oír su voz volvió a recorrer mi cuerpo de pies a cabeza. El enfado había vuelto nada mas lo vi, como no quería discutir o algo por el estilo me di media vuelta para entrar de nuevo al camino, pero entonces Emmett me vio y me llamo, al ver que no iba hacia el, se levanto y vino caminando asta llegar enfrente mía. Al verle el rostro podía decir que estaba aliviado de verme tras haberme pasado un día entero durmiendo, el se percato de que estaba enfadada pero no sabia asta que punto llegaba mi enojo.
--Buenos días, dormilona. —dijo el intentando bromear conmigo.
--Buenos días. —dije yo secamente.
--¿Que de camino a tu habitación para seguir durmiendo? ¿No crees que ya has dormido bastante?—dijo el en tono guasón, y yo a cada pregunta de guasa me enfadaba más.
--No me iba a dormir. —dije en tono cortante, ahí fue donde se percato de verdad asta que punto llegaba mi enojo.
--Stella, se muy bien que tienes raz...—pero ahí lo interrumpí.
--Emmett, da igual. En estos momentos estoy muy mosqueada, y como no lo quiero pagar con nadie, me dirijo a mi habitación para estar sola y tranquilizarme lo suficiente para no tener que estar encerrada por el resto del día. Así que si me disculpas me voy. —le dije dándome media vuelta y entrando en el sendero de la casa, de camino a ella y al entrar en casa mis mejillas estaban completamente mojadas por las lagrimas que se desbordaban de mis ojos, por el motivo de haberle hablado de la forma en la que le hable a Emmett, tenia ganas de volver sobre mis pasos y pedirle perdón pero no podía hacer eso. Mientras pensaba, subí las escaleras y entre a mi habitación, inmediatamente me puse mi Ipop, para escuchar música, que era la única cosa que me tranquilizaba. Llevando un rato en mi habitación escuchando música vi por el espejo de mi tocador que alguien había abierto a puerta tras no haber recibido respuesta de mi parte. Ese alguien era Emmett, quien entro y se sentó en mi cama, yo intente ignorarlo pero solo de pensarlo me dolía, por lo que me quite los auriculares y me gire para hacerle frente, el dio unas palmaditas en la cama a su lado.
--Prefiero quedarme aquí, Emmett. —le dije con la mas suave de las voces que pude.
--Esta bien. —dijo en voz baja, tanto que parecía un susurro. —Stella, entiendo muy bien que estés enfadada. Ayer necesitabas apoyo y yo no te lo di, se muy bien que estabas preocupada por Edward. Stella créeme cuando te digo que lo siento. —me dijo el con arrepentimiento en su voz.
--No sabes bien, asta que punto llega mi mosqueo, Emmett. Ayer yo estaba que me comía por dentro de la preocupación y que tu ni siquiera bajaras o pusieras una excusa al menos no lo mejoro. Gracias a Jasper y a Rose, no estuve sola todo el tiempo y eso hizo la espera mas llevadera y incluso pude quedarme dormida recostada en el pecho de Jasper. Sabia muy bien que no era nada grave lo que
tenía Edward, pero sabiendo el dolor que estaba sufriendo Edward me tenía muy mal. —le dije pero todavía no había descargado todo por lo que espero. —Necesitaba tranquilizarme y no estar sola, y tu me dejaste sola, Emmett.
--Lo siento. —dijo. Se levanto y se fue hacia la puerta, al ver lo que pensaba hacer me levante enseguida y justo cuando iba abrir la puerta le agarre la camiseta por detrás, el noto ese gesto y se volteo, al verme se quedo completamente quieto a causa de la sorpresa al ver mi rostro bañado en lágrimas a pesar de que tenia la cabeza agachada y mi mirada en el suelo.--¿Por que lloras, Stella?
--Por que no quería hablarte así, Emmett. —dije con voz quebrada por las lágrimas. —Por este motivo es que quería estar sola, encerrada en mi habitación, para así no poder descargar mi enfado con nadie.
--No llores, por favor. —me rogó.
--Lo siento mucho, Emmett. —me disculpe, tragando en seco para intentar bajar un sollozo que amenazaba con salir. Emmett, me sorprendió con un abrazo de consuelo cargado de amor, y depositando un beso en lo alto de mi cabeza, mi rostro estaba escondido en su esplendido pecho y mis lagrimas mojaban su camiseta de tirantes, pero eso no le importo y siguió consoladme un buen rato mas. Finalmente y sin saber como me encontraba abrazada a Emmett sentada en mi cama. Cuando estuve más controlada hable de nuevo. —Lo siento, Emmett. De verdad no quería hablarte así, ni antes en la playa ni ahora, lo siento.
--Deja de disculparte, Stella. Es normal que estuvieras enfadada conmigo, prometo no volverlo hacer. —me dijo depositando otro beso en la cima de mi cabeza y estrechándome mas contra el. Yo me había disculpado pero aun así no me sentía tranquila, por lo que intente disculparme de nuevo, pero Emmett me acallo con un beso rápido pero dulce, después de terminar el beso me miro a los ojos y dijo. —Mi amor, deja ya de disculparte. Yo, no estoy enfadado contigo o algo así. Que te parece si nos vamos a la playa a dar un paseo o simplemente a sentados en la orilla como hacemos siempre.
--Me parece estupendo, Emmett. —le dije en un susurro ya que mis lagrimas seguían cayendo por mis mejillas, ante las palabras de Emmett. El se percato de eso y me miro preocupado.
--Genial, pero primero ve a ver a, Edward. No ha parado de preguntar por ti desde que llegaron, pero como estabas dormida, Alice y yo no le dejamos que entrara a despertarte. —eso me sorprendió, Emmett había estado cuidando de que nadie me despertara para que pudiera descansar. Definitivamente Emmett, era el mejor hombre que una mujer pueda soñar.
--Gracias. —Em, me miro confuso y yo agregue. —Gracias, por todo Emmett. Se que fuiste tu quien me subió a mi habitación y me recostó en mi cama. También as estado impidiendo que me despertaran, te has comportado muy comprensivo conmigo. Y gracias también por las palabras de ayer en la mañana. —si antes estaba confuso ahora estaba confuso y sorprendido.
--¿Que palabras?--pregunto con cautela y sorpresa en su voz y sus ojos azules.
--Ayer, cuando me recostaste en la cama me diste un beso muy tierno en los labios y después me susurraste al oído. Lo siento, mí amor. —dije yo con combinación.
--¿Como sabes tu eso? Se suponía que estabas dormida. —me dijo alzando una ceja y con una mirada divertida por haberme pillado en mi medio falso sueño. Yo le sones.
--Lo se porque no estaba completamente dormida, escuche toda la conversación de abajo, con mama, Jasper y contigo. Pero tenía tanto sueño que me era imposible abrir los ojos o moverme. Además, en cuanto escuche esas palabras caí en un sueño tranquilo, el cual no había tenido abajo.
--Cada día me sorprendes más, Stella. —ahora era yo la que estaba confusa.
--¿Y eso por que, Cariño?—le pregunte.
--Por que. Porque si por mi fuera yo hubiera jurado que estabas completamente dormida, te las habría dicho igualmente si no lo estuvieras, pero no era el caso. Y encima me dices que asta que yo no te hable tu no tuviste un sueño tranquilo. ¿Te das cuenta de que cada vez que me dices una cosa así me haces el hombre mas feliz del mundo?—me dijo, después me rodeo con los brazos y me sentó en
su regazo, escondiendo su rostro en mi cuello.
--Yo soy feliz si tu eres feliz, Emmett. Además solo te e dicho la verdad. —le dije mientras bajaba un poco mi cabeza para que mis labios se posaran en su hombro y después en su cuello. —Te amo.--el me contesto un."Te amo" contra mi cuello y acto seguido me estrecho mas contra el hundiendo mas su rostro en mi cuello y inhalando hondo el olor de las dos gotitas de perfume que llevaba puesto. Después de estar un buen rato en esa posición, Emmett, me dijo que era hora de ver a, Edward, por lo que me baje del regazo de Emmett, pero el no me soltaba. Em, estaba sentado en el borde de mi cama con sus manos en mi cintura, e las que se sirvió para arrastrarme mas cerca de el, poniendo así sus brazos con mas firmeza a mi alrededor y posicionando su cabeza en mi vientre, en un abrazo, yo puse una de mis manos en su cabello y la otra en su mejilla. Ese abrazo me encanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario