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Entrar y curiosear. Los Fanfics de romance paranormal, de aventuras, de amor y misterio, divertidos, llenaran el blog para todos los gustos. Algunos Fanfics, seran originales, otros tomaran prestados los personajes de libros famosos. Espero que se lo pasen bien ^^
Att: Bloodcristal.

14 junio 2011

Capitulo 5: Confesiones en la Isla Media Luna.

Todos nos levantamos emocionados, por que no íbamos de vacaciones, pero mas que porque nos íbamos de vacaciones por el lugar a donde íbamos. La isla Media Luna, era un islita súper mona que papa le regalo a mama, en la isla ahí una casa igual de grande que esta pero con paredes echas solo de cristal, tiene una playa privada y la selva rodea la casa, aunque no ahí animales salvajes, salvo los del mar, cómo marsopas o delfines, es un lugar mágico y en el cual mama se entero que estaba embarazada de mí, ésa es una parte del por que es mi lugar favorito, lo otro era que siempre hacia calor y el agua del mar era cálida, era como si hubieras abierto el grifo de agua caliente de la ducha igual. Y lo mejor es que podía compartir ese sitio con Emmett. Alice me saco de mis pensamientos, para darme otra taza de café, cuando la cogí me dirigí, escaleras arriba, seguida por Emmett que era el único sin contarme a mí que no estaba haciendo ya la maleta. En mitad de la escalera me gire para hacerle frente y ver que le pasaba, pero lo único que encontré en su rostro fue felicidad, con una enorme sonrisa me cogio de la mano y me llevo asta mi cuarto, después me soltó y camino hacia la puerta de su habitación, le di una enorme sonrisa y los dos entramos al mismo tiempo a nuestros respectivos cuartos. Cuando estuve dentro de mi cuarto, me arrodille para poder sacar las maletas de debajo de mi cama, cuando conseguí sacar mi gran maleta rosa, me levante y cogí la silla de mi escritorio para poder coger la otra maletita, la de neceser una vez la cogí, empecé hacer mi maleta y a rellenar mi neceser con mis cosas, cepillo de dientes sin estrenar, pasta dentífrica, champú, gel, el cepillo del pelo, el secador, la crema del cuerpo y la de las manos, el maquillaje y una esponja para ducha nueva. Cuando me asegure de que tenía mi neceser completo me dirigí a mi armario. Sin pensármelo dos veces abrí las puertas de un tirón, después me levante hacia mi cómoda, para abrir los cajones donde tenia todos los trajes de baño. Primero vacié los cajones de la cómoda, saque mi traje de baño favorito; un trikini palabra de honor en negro con un dragón en plateado y rojo. Después seguí con los bikinis asta que apenas había en los cajones tres o cuatro de todos ellos. Cuando acabe con los trajes de baño y la ropa interior ya puestos, me dirigí al gran armario y empecé a coger todo lo que más me gustaba y era más fresquito para el verano, cuándo termine con la ropa, fui al ataque con los zapatos, metí bailarinas, chanclas y sandalias con tacón.

Cuando termine mi maleta intente cerrarla pero no había manera, al menos yo sola, decidí dejarla para después. Me fui de nuevo hacia el armario cogí una muda limpia cómoda y a la moda y la deje encima de la cama, de allí me fui al baño para darme una ducha y arreglarme para salir, cuando estuve lista, duchada, vestida, y arreglada por completo fui en busca de ayuda para cerrar mi maleta, y la encontré enseguida nada mas ni nada menos que a Jasper .Le hice entrar en mi cuarto y ayudarme mientras me ayudaba me fije en la cajita de color rojo a pagado que había encima de mi escritorio, por fin conseguimos cerrarla y yo le dije a Jasper que esperara un segundo.

--Jasper, tengo un regalo para ti. —le dije yo emocionada sosteniendo en mis manos la caja con el libro dentro.

--No hace falta que me des nada por ayudarte. —me dijo el riéndose, yo le fruncí el ceño y el agrego rápidamente.--¿Que es?

--Ábrelo y lo veras. —le dije mientras se lo entregaba. El se sentó en la cama y yo lo imite, puso la caja en su regazo y abrió la tapa con lentitud, cuando vio el libro se quedo impresionado.--¿Es el libro que buscabas no?—le pregunte yo asustada por que no reaccionaba.

--¿Como lo has conseguido? Gracias, Stella.

--Lo conseguí en una librería que solo conocemos, Edward y yo. —le dije orgullosa, el me miraba impresionado después de darme las gracias unas cuentas veces mas salio por la puerta de mi cuarto, para poder guarda el libro en su mochila de mano. Y ahora que lo dices yo no había preparado el equipaje de mano, así que cogí una mochila rosita y metí el monedero con las tarjetas de crédito y la documentación, el móvil y el Ipop y un libro por si me aburría de la música. Ahora si estaba completamente lista.

Como yo ya estaba lista, cogí mis maletas y salí de mi cuarto, bajando las escaleras con mis maletas, me di cuenta de que abajo en la entrada ya habían dos maletas. Cuando deje mi maleta en la puerta me fui a ayudar a los demás, poco tiempo después todos estábamos listos, incluida, ¡Alice! Nos repartimos en los coches como siempre; con Edward, iban Alice y Jasper, con Rosalie, iban Bella y Emmett, y yo decidí irme en el coche de papa. El viaje de camino al aeropuerto fue tranquilo, la mayor parte del camino yo iba escuchando música con el Ipop. Cuando llegamos al aeropuerto, solo tuvimos que esperar media hora a que nuestro, vuelo saliera; mama ya había echo las reservas de los billetes antes así que eso fue otra sorpresa más. Una vez embarcamos y  entramos el vuelo fue rápido, esta vez Emmett y yo habíamos tenido suerte, nos había tocado juntos y lejos de los demás, así que en un principio, podíamos hablar de lo que sea y podíamos estar juntos. En cuanto nos sentamos en nuestros asientos, Emmett, me cogio la mano y la acariciaba con el pulgar, él hacia eso mientras se iba quedando dormido al igual que yo. Emmett y yo apenas habíamos dormido tres horas en casa, por lo tanto podíamos recuperar horas de sueño, mientras llegábamos a nuestro destino. El vuelo se nos hizo corto, ya que lo pasamos durmiendo todo el trayecto, la encargada de despertarnos fue, Rosalie y lo agradecí, Rose sabia como despertarme perfectamente; con calma. Cuando desembarcamos ya estábamos en Río de Janeiro, cuando salimos del aeropuerto ya con nuestras maletas cogimos tres taxis, mamá les dio las señas a los taxistas, y les dijo que fuera un coche detrás de otro, en los taxis nuevamente, tuvimos suerte, nos toco uno solo para Emmett y para mí, encima era el ultimo y no había peligro de que nos vieran, en cuanto el taxista arranco después de acomodar las maletas en el maletero, inmediatamente yo me acerque a Emmett y me acurruque junto a el, Emmett entendió el mensaje y me rodeo con los brazos todo el camino asta el muelle lo pasamos abrazados y dándonos besitos dulces. Pero claro esta el viaje asta el muelle no podía ser mucho mas largo y cuando nos quisimos dar cuenta ya habíamos llegado. El taxista aparco detrás de los otros, Emmett y yo salimos del coche y fuimos a coger nuestro equipaje, cuando lo sacamos del maletero del coche, nos dirigimos hacia el resto de la familia, que esperaba para ir de camino hacia el barco, fuimos caminando, por un muelle de madera blanquecida por la sal de mar, íbamos unos detrás de otro con papa, y mama al frente, cuando ellos se detuvieron lo hicimos los demás. Papa, pidió la ayuda de los chicos para meter todas las maletas en el barco, ya que nosotras no podíamos con ellas, una vez todas las maletas estuvieron abordo, acto seguido nos ayudaron a nosotras a pasar por la borda del barco y poder entrar en el. Esta vez quien me ayudo a entrar fue, Edward, ya que, Bella, le había pedido a Emmett su ayuda para poder pasar. Pero a mi medaba igual quien lo hiciera, Edward o Emmett, los dos eran mis chicos favoritos, uno mi hermano favorito y el otro mi novio. Llevábamos ya como veinte minutos de viaje en el barco cuando Bella hablo impaciente.

--¿Cuanto queda, para llegar?—pregunto una, Bella emocionada e impaciente.

--Quedan otros veinte minutos más. —le contesto, Edward con un sonrisa. Edward últimamente cada vez que veía a Bella sonreía como yo lo hacia cuando veía a, Emmett. .

Después de eso estuve dándole vueltas al comportamiento de, Edward hacia, Bella. Es cierto de que el siempre a sido un caballero, pero esto pasaba de castaño oscuro y si lo que yo sospechaba era cierto, me estaba haciendo la hermana más feliz del mundo. En ese momento, Alice y Rose me sacaron de mis pensamientos.

--Stella, ¿Que as traído en tu maleta?—me pregunto, Alice con cautela, ya que ella no había visto mi equipaje.

--Pues la mayoría de las cosas son trajes de baño, mis bikinis y mi favorito, también e metido toda la ropa fresquita y que me gustaba y también calzado. —le dije yo sonriendo, al ver que la cara de, Alice iba volviendo a la normalidad después de escucharme.

--¿As traído, el secador y el maquillaje?—pregunto Rose, alzando una ceja.

--Si Rose, no te preocupes e metido todo lo que meteríais vosotras. —le dije a modo tranquilizador, Rose se relajo y ahí quedo la conversación.

Después de veinte minutos mas de viaje, por fin visualizamos la pequeña isla, tenía forma de media luna y era pequeñita pero era el mejor de los lugares, cuándo al fin llegamos al pequeñito puerto de madera flotante, los chicos nuevamente nos ayudaron con las maletas, pero no a bajar, ya que bajar era mas fácil que subir, con un salto me baje del barco y me dirigí a coger la maleta que ya estaba abajo junto a la maleta de Emmett. Emmett cuando me vio dar el salto me miro con una sonrisa en sus labios y una ceja levantada, en una pregunta silenciosa, cuando estuve a su lado me encogí de hombros y espere asta que termino de ayudar para ir junto a el a la casa.

Había que ir por un camino que hacían las palmeras y toda la vegetación, a parte del camino natural que habían formado los árboles y la vegetación, mama hizo poner piedras planas de color negro para hacer el camino mas fácil para poder arrastras las maletas, por que si había algo difícil era hacer que las ruedas de las maletas rodaran por la preciosa arena de la playita virgen que era de nuestra propiedad. La arena era suave, muy, muy suave. Una vez estuvimos cerca de la casa Emmett quien iba a mi lado se quedo boquiabierto mirando la preciosa casa que tenía delante de él; la fachada de la casa era de color blanco, las convencionales ventanas no existían, por que en sus lugar habían paredes completas de cristal. Guié a Emmett hasta el porche y me senté a esperar a que papá o mamá llegaran ya que la puerta estaba cerrada con llave y seguramente también con alarma. Cuando nuestros pies tocaron el primer escalón del porche acto seguido, me senté en el escalón para esperar y ya de paso para descansar un poquito, Emmett me imito y se sentó a mi lado, estábamos tan pegados que recosté mi cabeza en su hombro y el hizo lo mismo, recostó su cabeza en la mía y así estuvimos esperando un ratito en silencio asta que Emmett lo rompió.

--¿En que piensas?—me pregunto Emmett con voz tranquila.

--Pienso, en lo feliz que soy de estar aquí, en la dicha que tengo por tenerte a mi lado, en un lugar que significa tanto para mi. En las cosas que quiero enseñarte de este precioso lugar. —le dije, totalmente tranquila y emocionada, mientras mis ojos miraban al frente donde estaba el camino natural de la casa.--¿Y tu en que piensas?

--¿Estas dichosa de tenerme a tu lado?—pregunto y yo asentí. —Pues pensaba, en lo bonito que es este lugar, en todo el tiempo que podremos estar juntos, en las cosas que quiero que hagamos juntos. Y en muchas cosas más. —me dijo mientras su mano acariciaba suavemente la mía.

--Emmett. —lo llame en susurros

--Dime, Stella.

--¿Como crees que se tomen lo nuestro?—le pregunte, mi voz estaba tranquila para lo que realmente sentía, estaba asustada y nerviosa.

--Bueno, no se pueden oponer por que, Alice y Jasper están juntos también. Pero la verdad la reacción que mas me inquieta es la de, Edward y Bella. —dijo Emmett incorporándose, yo hice lo mismo quite mi cabeza de su hombro y gire mi cabeza para poder mirarle a los ojos.--¿Por que me lo preguntas?

--Quería saber tu opinión, la verdad es que ni yo misma me entiendo, por que estoy segura de lo que siento por ti y la verdad es que quiero que lo sepan, Emmett. He estado pensando de camino a la isla, cuando íbamos en el barco, he pensado que no tiene sentido guardar lo nuestro como si fuera un crimen, puesto que no lo es. Lo que tú y tú tenemos es maravilloso. —le conteste mirándole fijamente a los ojos mientras alzaba mi mano para tocar su mejilla y después bajarla asta ponerla encima de su mano. El me miraba con emoción, dulzura y amor en sus ojos azules.

--¿Me estas diciendo que estas lista, para contárselo? Stella, ¿Es eso?—pregunto, en voz mas alta, sus ojos estaba abiertos como platos, su cara estaba llena de emoción al saber que posiblemente según el yo este lista para contarlo. Lo que el no sabia es que no era una suposición estaba totalmente segura y lista para contarles la relación que tengo con el.

--Si, te estoy diciendo que quiero contárselo. Quiero que sepan que estamos juntos. —le dije, mi cara únicamente reflejaba la felicidad.--¿O es que tu no quieres decírselo, Emmett?

--Estas loca ¡¡Por supuesto que quiero!!—y en cuanto me contesto me dio un abrazo enorme y me susurro al oído. —Te quiero, y quiero que todo el mundo lo sepa. Se que esto te va a sonar posesivo pero, quiero que todo el mundo sepa que eres mía, y que yo, soy tuyo.

--La verdad no me suena posesivo, de echo me gusta como suena. —le dije susurrando, mi rostro estaba contra su cuello y al hablar mi aliento hizo que Emmett se estremeciera y me apretara mas contra el. —Solo tuya, Emmett.

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