--Bienvenidos a vuestra casa chicos. —les dijimos Edward y yo al mismo tiempo con una sonrisa de oreja a oreja y una mirada expectante y calida.
--Muchas gracias, por todo nos estáis cogiendo sin conocernos y estáis siendo muy comprensivos, y cariñosos conmigo y con mí hermana. —dijo Emmett con una voz llena de emoción. Yo me adelante, lo abracé y le dije:
--Emmett no tienes que darnos las gracias, nosotros somos una familia un poquito rara como ya te abras dado cuenta, tres somos hermanos biológicos, luego están los gemelos Hale Y ahora los hermanos Swan, es una familia variada pero que siempre esta dispuesta a ayudar a los demás como familia que somos, sé que para vosotros aun es duro pero de verdad me gustaría que poco a poco nos fuerais viendo como vuestra familia. —le dije volviendo a abrazar a Bella que tenia los ojos llorosos.
--Ahh hermanita me as quitado las palabras de la boca. —me dijo Edward pasando el brazo por encima de Bella y de mi.
--Stella—dijo Bella con voz quebrada y ojos llorosos. —siempre fuimos Emmett y yo, el siempre a echo un trabajo perfecto cuidando de mi pero e de reconocer que siempre quise tener una hermana y ahora tengo mas que a Emmett, los tenemos a ustedes y eso me hace muy feliz de verdad que si.
--Bella, ahora tienes tres hermanas y dos hermanos mas, a partir de ahora jamás estaréis solo vosotros dos. —dijo Edward conmovido por las lagrimas de Bella. Y yo asentí dándoles una mirada y una sonrisa de pura felicidad.
--Por cierto siento no hacerlos pasar pero Alice nos quito las llaves para estar presente cuando entraran en casa. —dijo Edward encogiéndose de hombros. Y Emmett estallo en carcajadas al igual que Bella.
--Tete, podemos hacer trampas, pero no se yo si quiero enfrentarme a un duendecillo mal humorado, de verdad me da miedo eso. —dije yo con una mueca, una Alice malhumorada era una bomba nuclear, temblé al recuerdo de su último enojo…
--¿Tienen llaves?—preguntaron los dos al unísono, Edward y yo los miramos y nos reímos.
--No exactamente pero aquí la peque es muy buena subiendo por la ventana de mi cuarto y allí tengo unas llaves de repuesto. —dijo Edward señalándome y mirando hacia el lado de su ventana. Justo cuando me disponía a subir oí una vocecilla que conocía muy, pero que muy bien. Alice.
--¡¡Quieta!!! Stella Cullen atrévete a subir por donde creo que vas a subir y aumentare tu tortura!!—dijo una Alice asomada por la ventanilla del coche mientras se acercaba a casa.
--Decidido paso de su tortura, lo siento. —dije con un leve estremecimiento.
--Tranquila Stella es comprensible aunque yo todavía no e visto que es lo que te hacen tus hermanas. —dijo Emmett.
--Nuestras Emmett, que a ti también piensan torturarte. —le dije mirando a Emmett a los ojos con cara horrorizada fingida.
--Y que culpa tengo yo ¿a ver?, no les hice nada.
--Ni yo tampoco les hice nada Emmett, pero primero empezaran por llevarnos de compras, y después empezaran a prepararte la ropa que te tendrás que ponerte para ese día. —dije yo con un poco de duda pero como siempre aquí llegaba mi confirmación.
--Stella día planeado, mañana nos iremos Bella, Emmett, Edward, Jasper, Rosalie, mama Y yo de... ¡¡Compras!!!—dijo Alice confirmando mis sospechas. —Necesitamos hacer guardarropas nuevos.
--¡Por Dios!! Que bien la conozco. —dije y todos nos echamos a reír.
En cuanto aparcaron Alice saco un juego de llaves y abrió la puerta para así darles la bienvenida en condiciones, todos estábamos muy emocionados. Mama no pudo reprimir las lágrimas y se fueron derramando silenciosamente por sus mejillas, papá para tranquilizarla le paso el brazo por encima de los hombros y eso le ayudo. Rosalie y Jasper estaban recordando el día que ingresaron en la familia al igual que hoy lo hacían Bella y Emmett. Y en cuanto a Alice Edward y a mi estábamos expectantes por ver su reacción. En cuanto Alice abrió la puerta todos dijimos al unísono:
--¡¡Bienvenidos!!—dijimos todos súper felices, después papa prosiguió. —A partir de ahora esta será vuestro nuevo hogar.
Después todos entramos en casa, les enseñamos donde estaba cada cosa y de ahí les guiamos a sus habitaciones para que se acomodaran. Alice no pudo resistirse y se fue a ayudar a Bella a deshacer su maleta y a acomodarse y en cuanto a Emmett, subió dejo sus maletas y bajo a la sala donde nos encontrábamos, Jasper, Rosalie, Edward y yo. Cada uno estaba haciendo algo distinto Rose estaba sentada en el sofá leyendo una revista de moda, Jasper estaba pensando en algo mientras miraba por la ventana sentado en el sofá junto con Rosalie. Edward se disponía a encender la Play Station para echar unas partiditas contra Emmett que se apunto enseguida, puesto que papa y mama estaban en la cocina planeando algo para sorprender a los chicos no teníamos otra cosa que hacer. En ese momento me acorde que tenia que hacer los deberes de Historia.
--Jazz ¿te molesta si empezamos con los deberes?—dije yo con voz perezosa.
--Claro, sube a por tus deberes Stella, será mejor que los hagamos aquí así no tendremos que movernos mucho para coger los libros de la biblioteca si los necesitamos. —me dijo con una sonrisa en sus labios y una mirada emocionada. A Jasper siempre le encanta todo lo que tuviera que ver con las guerras y demás así que en ese área es un crack.
--Enseguida bajo. —dije mientras corría escaleras arriba a por mis deberes. Una vez llegue a la puerta de mi habitación, entre y cogí mis deberes, con las mismas baje a la sala.
--Vale Jazz, ya los tengo. —dispuse el libro y los apuntes en la mesa.
--Bien ¿por donde quieres empezar?—me pregunto y al ver mi mirada se apresuro a decir. —Creo que desde el principio. —dicho esto me sonrió y empezó a explicarme.
Mientras Jasper me explicaba, Edward y Emmett que estaban jugando a un juego de fútbol, se lo estaban pasando de miedo, pero claro Emmett no estaba acostumbrado a los juegos de fútbol así que siempre perdía y se enfurruñaba como un niño pequeño, pero muy lindo. Espera que dije, le dije ¿"lindo"?.Bueno como sea seria mejor que le echara una mano antes de que Edward le fulminara del todo.
--Jazz, dame un momento porfi creo que alguien necesita bajarle los humos a Edward. —dije en un susurro para que solo Jasper pudiera oírme.
--Esta bien, yo también lo creo. —me dijo sonriendo, y mirando en dirección a los dos jugadores. Me levante de mi sitio junto a Jasper y me fui de camino al lado de Emmett para darle unos consejitos. Pero Edward me vio y me mando una mirada de recelo fingido por lo que iba a hacer.
--Emmett ¿quieres unos consejitos para fulminar a Edward?—le dije mientras me arrodillaba a su lado y le daba una mirada de cómplice total.
--La verdad eso seria estupendo Stella. —me dijo con una enorme sonrisa, cuya sonrisa dejaba ver dos hoyuelos, que hacían de su cara la de un niño.
--Stella eres una traidora. —me acuso Edward, con cara de enfado fingida ya que en su rostro había una sonrisa.
--¿Yo? una ¿traidora?, tu eres un tramposo, Emmett no esta a tu tácticas de juego y te estas aprovechando.
--De eso nada Stella.
--¿Stella?, ¿me ayudas?—pregunto Emmett impaciente por derrotar a Edward.
--Por supuesto que si Emmett.
Después de eso Emmett me hizo un hueco a su lado para poder sentarme, y gracias a los consejillos que le di consiguió marcar más goles. Edward fingía estar molesto conmigo y no paraba de chincharme para que dejara de darle consejos a Emmett. Edward y yo estábamos teniendo una discusión muy fingida, no parábamos de reírnos y de jugar, eso a Emmett le hizo mucha gracia y cada vez que Edward y yo nos empezábamos a picar el uno al otro Emmett, Rosalie Y Jasper estallaban en carcajadas. Pero yo ya había cumplido mí cometido de ayudar a Emmett y tenia que seguir con mis deberes antes de que la cena estuviera lista. Cuando empecé a incorporarme, Emmett me dio una mirada de suplica que no entendí muy bien, por lo que intente calmarlo.
--Animo Emmett, ya tienes los consejos básicos, a partir de ahí te saldrá solo lo de derrotarlo. —le dije con una sonrisa calida y después señale a Edward.
--Tete, más te vale no hacer trampas. —Edward me miro y sonrió.
--Stella. —me llamo Emmett
--Dime Emmett.
--Puedo hablar contigo después de cenar, por favor. —me dijo. Eso me resulto raro, pero supongo que seria para conocerme mejor como hermana ¿no?
--Claro Emmett, sin problema. ¿Que te parece en el porche?
--Estupendo. —dicho eso se volvió a los videojuegos. Jasper se percato al igual que yo que era raro y tras recibir una mirada interrogante de parte de Edward Y de Jasper, como respuesta me encogí de hombros.
Tras acabar mis deberes subí a guardarlos y de paso me prepare un poco para la cena. A los pocos minutos mama nos llamaba para cenar, la cena transcurrió entre conversaciones tranquilas y risas. Una vez terminamos de cenar ayude a mi madre a llevarlo todo a la cocina y poner el lavavajillas, con ayuda de Rosalie y de Bella todo estuvo recogido mucho antes. Después todos nos dirigimos cada uno a sus habitaciones, mañana seria un día muy largo, nada más y nada menos que tocaba ir de compras para hacerle un guarda ropa nuevo a Bella y a Emmett. Cuando estuve lista baje a la sala y allí estaba Emmett esperando para hablar conmigo, de que, no tengo ni idea pero a eso e bajado para averiguarlo.
--Hola Emmett, buenas noches.
--Buenas noches Stella. ¿Te importa si salimos?—dijo señalando con la cabeza hacia la puerta.
--No, vamos, me tienes intrigada Emmett ¿Que ocurre?—no pude mas y se lo pregunte. De camino hacia fuera. Una vez estuvimos fuera nos sentamos en las escaleras del porche. Había luna llena y los plateados rayos iluminaban las copas de los árboles y a nosotros.
--Nada simplemente quería hablar contigo, conocerte mejor y agradecerte lo de esta tarde con los videojuegos, me lo e pasado en grande, sobre todo con la pequeña discusión entre tu y Edward eso si a sido divertido. —me dijo sonriente. Al ver que yo no decía palabra me miro a los ojos con una mirada muy dulce y dijo.--¿Estas bien?
--Emm... si Emmett tranquilo no es nada, me alegro de que te lo ayas pasado bien, eres el primero que consigue bajarle los humos con ese juego a Edward. —dije desviando la mirada, puesto que la suya me había echo prisionera. Era tan dulce y calida. Estaba claro los ojos azules de Emmett eran un mar de dulzura y calidez.
--Fue gracias a tus consejos Stella. ¿Puedo hacerte una pregunta?—dijo de repente .yo asentí.
--Bueno, veras me gustaría conocerte mejor así que mmm…--dijo algo frustrado.
--Emmett pregunta lo que quieras, te contestare con la verdad y si tu pregunta no me gusta no te contestare. —le dije bromeando con el. El en respuesta me dedico una sonrisa gigantesca.
--Se que no es de mi incumbencia, y además apenas nos conocemos pero, ¿Stella tienes novio?, ¿Cual es tu color favorito?, ¿Cual es tu grupo preferido?, ¿Que te gusta hacer en tu tiempo libre?, ¿Que te hemos...—en ese momento alce mis manos para decirle que se relajara un poquito. Espera un segundo Emmett ¿acababa de preguntarme si tengo novio?, ¿o me lo imagine? En todo caso pienso contestarle ya que yo también quiero que me conozca, quiero llegar a tener una relación con el como la que tengo con Jasper o con Edward, aunque la
relación que tengo con este último resultaría un tanto complicada de conseguir la verdad, pero se puede intentar.
--Emmett por favor de una en una, que sino, no voy a poder responderte. —le dije riéndome.
--Lo siento, cuando estoy nervioso o preocupado no paro de hablar, responde de las que te acuerdes y de las que no te las repito.
--Okay, pues haber. Mmm...No tengo novio, tengo un hermano demasiado protector y con las hermanas que me han tocado es imposible que se fijen en mí. —dije encogiéndome de hombros para restarle importancia. Después proseguí. —Mi color favorito es el verde aunque también me encanta el azul. ¿Cual es el tuyo Emmett?—le pregunte.
--El azul, ¿Porque el verde?
--Desde la primera vez que vi los ojos de mi hermano no lo pude evitar y en ese momento me enamore del color verde. Eso dice mama, aunque yo estoy totalmente de acuerdo. —dije yo con una enorme sonrisa. Después continué.--¿Mi grupo favorito?, me gusta muchos tipos de música pero preferiblemente prefiero el R&B o la música clásica.
--¿Clásica?—pregunto extrañado.
--A si es, desde pequeña e estado escuchando como Edward recibía clases de piano y sonaba una melodía tan linda queme empezó a gustar muchísimo la música clásica. Después de eso nos quedamos callados unos minutos después continué.
--Emmett recuérdame alguna porfi. —dije mirándolo a los ojos mientras sus labios se curvaban en una sonrisa muy dulce y aniñada.
--Claro, ¿Que te gusta hacer en tu tiempo libre?—me recordó.
--Me gusta salir de paseo, escuchar música, leer libros, hacer algún deporte divertido, y sino puedo pues principalmente estoy con Edward o con Rose para aprender algo nuevo y no aburrirme.
--Bueno ahora no solo los tienes a ellos...también esta Bella… y… bueno… yo también.—dijo casi en un susurro apenas audible, pero a pesar de eso lo escuche y no pude reprimirme y le di un abrazo.
--Gracias Emmett, ahora si que me va a ser imposible aburrirme. —dije mientras deshacía mi abrazo. —Venga mas preguntas. —dije emocionada, Emmett al ver mi emoción sonrió.
--¿Que impresión te hemos causado Bella y yo, Stella?—esa si no me la esperaba y me quede un poquito paralizada, pero de inmediato me recompuse y le conteste.
--La impresión a sido increíble Emmett, Bella es una chica muy buena, cariñosa y muy madura para la edad que tiene, y tu bueno, tú eres algo así como un osito de peluche, Emmett.
--¿Porque?, no te entiendo.
--Eres grande, protector y súper cariñoso. A mi modo de ver eres una gran osito de peluche. —le dije mirándole dulcemente mientras mis labios se iban estirando por la enorme sonrisa que se iba extendiendo por mi cara.
--Muchas gracias Stella, la verdad es que me as descrito tal y como mi hermana dice siempre. —dijo riéndose flojito para no despertar a la familia. —Stella ¿me describirías como son ellos?—dijo señalando a la casa.
--Claro. Mmm… Por donde empiezo. —dije pensando por cual de los miembros empezar, pero el me atajo y me dijo.
--Empieza por Esme, después por ti, Alice, Edward, Jasper...
--Muy bien, Esme es la madre más cariñosa, comprensiva, consentidora y dulce que puedas imaginar, le encanta la decoración, la cocina y la jardinería como podrás comprobar. —dije señalando al hermoso jardín donde mama pone tanto empeño.
--Esme es encantadora. —afirmo.
--Si, si que lo es. Yo bueno no se muy bien como describirme pero lo intentare, soy muy tranquila, cariñosa, amable, directa y comprensiva. Me encanta la velocidad, la música y leer.
--No te has descrito por completo, te a faltado dulce. —me dijo el mirando para en frente directo al bosque.
--Gracias Emmett. Alice Uff eso es como un terremoto o algo así, es súper cariñosa y atenta, se puede hablar con ella de cualquier cosa y pedirle consejo para todo sobre todo en moda y decoración por supuesto. Edward ese es más difícil, es cariñoso, comprensivo, un poquito cabezota, súper protector y muy tenaz, conmigo siempre a tenido una relación mas especial por ser su hermana pequeña y su "diario andante". —le dije. Al pronunciar el nombre de Edward siempre me llenaba de felicidad por tener tan maravilloso hermano.
--¿Es con el que mejor te llevas?—pregunto Emmett un tanto triste.
--La verdad es que si, pero no por nada en particular, nos complementamos bien el uno al otro, el es capaz de calmarme cuando estoy histérica por algún motivo y yo soy capaz de quitarle el enfado en cuestión de segundos, Alice dice que yo soy una especie de calmante para Edward. Por eso y porque siempre a estado cuando e necesitado un abrazo para consolar mi llanto.
--¿Tu llanto?, ¿Porque llorabas?—pregunto un tanto preocupado.
--No es nada fácil intentar seguir el camino de alguno de ellos. —dije señalando a la casa, con mirada triste al recordar las expectativas que tenían mis padres en mí. —Tienen unas expectativas demasiado grandes en mi y ahí veces que me sobrepasa todo eso y me es imposible controlar el llanto, si eso me ocurre de noche inmediatamente me voy al cuarto de Edward para dormir con el, y así poder calmarme al menos. —dije con voz triste, pero sonriendo ligeramente. Emmett a modo de consuelo me dio un abrazo de oso al cual agradecí un montón. —Emmett, no sabes que bien sienta ahora mismo un abrazo. —dije en un susurro mientras me apretaba mas contra el.
--Cuando quieras otro igual solo me lo tienes que decir Stella. —dijo acomodando su mejilla en mi cabeza. —No es justo que te hagan eso,tu tienes derecho a elegir tu camino y lo que quieres hacer ¿o no?
--Lo se, pero no pueden evitar que la niña pequeña se forje un impresionante futuro. —dije saliendo de sus brazos para poder mirarle a los ojos. El sol estaba empezando a salir y cuando no dimos cuenta nos sorprendimos por lo rápido que había pasado el tiempo.
--Mmm definitivamente hoy va a ser un día muy largo. —le dije a Emmett, mientras mirábamos como el sol iba asomando por la copas de los árboles.
--¡¡Oh!! lo siento mucho Stella, no me había dado cuenta de que hora era. —se apresuro a disculparse.
--Emmett tranquilo, me a gustado mucho hablar contigo, me gusta muchísimo tu compañía y me alegro de que me ayas conocido un poquito más. Que va a ser un día largo, lo es, Alice nos llevara de compras y eso es mas agotador que subir una montaña de 3.500 metros a la carrera. —dije bromeando con el, lo cual causo efecto y se echo a reír.
--Creo que exageras un poquito ¿no?—dijo Emmett entre risas.
--Ya veremos Emmett, tenemos que comprar dos guardarropas nuevos el tuyo y el de Bella, y claro esta no se va a conformar solo con eso sino que yo también me llevare mi buena dosis de ropa nueva. —dije con horror en la voz y una mirada un tanto temerosa. En eso que oímos la puerta de la calle abrirse. Papa. Hoy le tocaba turno de mañana así que tendría que ser más o menos las 06:30 a.m. Cuando papanos vio se sorprendió.
--¿Que hacéis aquí fuera a estas horas chicos?—pregunto extrañado y emocionado al vernos juntos hablando.
--Nada papa simplemente nos despertamos y salimos a hablar un rato para conocernos mejor. —le conteste con una enorme sonrisa, mientras me levantaba a darle un abrazo. —Buenos días papi. —dije dándole un beso en la mejilla. Acto seguido Emmett se levanto.
--Buenos días señor Carlile. —le saludo Emmett sonriendo.
--Oh, Buenos días. Emmett, por favor trátame de tu. —le dijo papa con una enorme sonrisa, al ver lo educado que es Emmett.
--Esta bien, Carlile. ¿Ya te vas al trabajo?—le pregunto y se lo agradecí lo iba a hacer yo.
--Así es, me toca turno de mañana, siento no poder acompañarlos hoy. —se disculpo papa.
--No te preocupes, habrá muchas veces mas ¿verdad que si Stella?
--Si por supuesto, cualquiera frena a la duendecillo de ir de compras o a Rose. —dije y me eche a reír junto con mi papa y Emmett.
--Bueno me voy a trabajar pásenselo muy bien hoy. Nos vemos esta tarde, chicos. —se despidió de nosotros y acto seguido lo vimos marchar subido en su coche hacia el trabajo. Papa tenia un mercedes benz sl en negro. Cuando mi papa se alejo nos quedamos en silencio por un tiempo en el cual yo pensaba como pasaríamos la mañana de compras con la exigente Alice. Esto iba a ser una tortura aparte de las de los días de diario para ir a clases, seguramente hoy tampoco me escaqueaba de mi hora de horror en la habitación de Alice, o en la de Rosalie pero esta vez no iba a aguantarlas yo sola esta vez Bella vendría conmigo. Se que es un poquito egoísta por mi parte querer que la sometan a la misma tortura a la que me sometían a mí pero así podríamos pasar tiempo juntas, conocernos y así sentiría un poquito de compasión por mi ¿no? En ese momento Emmett me saco de mis pensamientos.
--Carlile, parece un hombre muy bueno y tranquilo. —comento Emmett mirando hacia donde había desaparecido el coche de mi papa minutos antes.
--Es muy cariñoso, tranquilo como tu as dicho, muy bueno, comprensivo, cabezota, consentidor, pero eso no quita que no sea estricto. Es muy buen padre y siempre que te pueda ayudar con algún problema te ayudara sin pensárselo, pero si tiene que castigarte o darte un buen sermón por tu comportamiento lo ara. —le conteste a Emmett. Muy orgullosa de mi papi como estaba no podía haberlo descrito mejor.
--Estas orgullosa de el, se te nota cuando hablas de el y te entiendo parece ser tal y como lo acabas de describir.
--Lo estoy, al igual que estoy muy orgullosa de mi madre. —le dije sin pensármelo dos veces.
--Stella, tu crees que hoy ¿podremos hacer lo mismo de anoche?, salir al porche para hablar un rato. —pregunto Emmett mirándome directo a los ojos.
--Por supuesto que si Emmett, y ahora ¿que te parece si vamos a nuestros respectivos cuartos y nos alistamos para desayunar? Vamos a tener un día duro así que ahí que estar muy bien nutrido hoy. —le dije con una enorme sonrisa, mientras me giraba hacia la puerta de la entrada de la casa y la habría. —Además hoy es el día especial de Jasper. Mmm… Hoy toca de desayuno, tostadas, con jugo de mango y pastelitos de fresa, mmm… delicioso, ¿no?—Emmett se quedo sorprendido y algo confuso cuando le dije lo del día especial y lo del desayuno. Parecía un niño al que le acabas de explicar demasiado deprisa un problema. Que gracioso.
--¿Que es eso del día especial?, y ¿lo del desayuno? Stella, por Dios que no entiendo nada explícate. —me rogó que le explicara y así hice.
--Okay yo te explico pero de camino a las habitaciones ¿de acuerdo?—le pregunte. El asintió y empezó a seguirme de camino a las habitaciones. —Los días especiales son días de la semana que tenemos asignados a cada miembro de la familia, para desayunar, el desayuno favorito de este. Hoy le toca a Jasper por que es Viernes, los Lunes le toca a Rosalie, los Martes a Edward, los Miércoles a Alice y los Jueves a mi. Es decir que solo quedan libres sábado y domingo para ti y para Bella, tendréis que escoger un día cada uno y decirle a mama cual es vuestro desayuno favorito.
--¡Vaya!, eso me gusta un montón, me estoy dando cuenta que vosotros tenéis un montón de cosas así, ¿verdad?, quiero decir tradiciones. —dijo Emmett mientras subíamos las escaleras rumbo al primer piso.
--Si, sí que las tenemos .Esta la de los desayunos, la comida de los Domingos, la de no tener secretos con la familia y bueno otra que no se rige en la casa. —le dije recordando la regla de cuando vamos a clase.
--¿Cual es?—pregunto un Emmett muy curioso.
--Bueno los días de clase .En el instituto aunque cada uno tiene su grupo de amigos y demás el almuerzo es sagrado, todos dejamos a nuestros grupos para sentarnos juntos sin excepción. Así nos aseguramos que almorzamos en tranquilidad y en familia, pocas veces se deja entrar a alguien del grupo de amigos de alguno de nosotros pero siempre al menos en eso ahí alguna excepción. —dije estallando en carcajadas al recordar el último almuerzo en el insti. Emmett me miraba confuso así que procedí a explicarle.
--No estés confuso yo te explico. Ayer todos fuimos a clase como de costumbre, ha la hora del almuerzo nos sentamos todos juntos, pero Edward trajo compañía a, Tanya. La animadora más insoportable del universo. Así que principalmente ese almuerzo fue algo movido, hubo discusión, y yo fui un poquito mete patas con la chica, ya que estoy harta de ver como acorralan a mi tete cada vez que tienen ocasión de hacerlo. —dije yo mas seria al recordar todo lo que le hacían en el instituto.
--Espera ¿acorralarlo?—me pregunto ya en la puerta de nuestro respectivos cuartos .Emmett tenia la habitación enfrente de la mía.
--Si, ya te explicare con detalles eso. Ahora es hora de alistarnos Emmett, tenemos un día largo y azaroso por delante, no es fácil tratar con el duendecillo con las tarjetas de crédito en la mano créeme. —le dije dándole una mirada divertida, mientras intentaba no echarme a reír para no despertar a la familia.
--De acuerdo, pero que sepas no se me olvida. —me dijo señalándome, y yo asentí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario