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Att: Bloodcristal.

14 junio 2011

Capitulo 1: Seremos nueve en vez de siete.

Seremos nueve en vez de siete.

Uff... Otro día intentando esconderme de mi querida hermana mayor. Alice, ella es la causante de mis pesadillas por ir de compras y por la moda, disfruta usándome de barbie tamaño real y en 3D.Pero antes de contaros mi historia voy a presentarme a mí y a mi familia. Mi nombre es Stella Cullen, tengo 17 años y vivo en Los Ángeles, California.

Mi familia es numerosa, y esta formada por mis padres. Carlile Cullen es mi padre, el es un cirujano muy famoso y reputado, al que adoro por que es muy comprensivo, cariñoso y como soy su hija pequeña siempre estoy colmada de regalos. Mi madre Esme Cullen, la madre más cariñosa, atenta y dulce que nadie pueda tener. Mi hermana Mayor Alice Marie Cullen, nuestro pequeño duendecillo como le decimos Edward y yo, es muy cariñosa, y comprensiva, se puede hablar con ella de cualquier cosa y claro esta es una experta en moda y decoración al igual que mi amada madre. Edward es el mediano, es atento, cariñoso, comprensivo, algo cabezota, y muy tenaz. Conmigo siempre a tenido una relación especial por eso de que dice que yo soy su "pequeño diario andante".Alice y él, son mellizos, aunque Alice es mayor por unos minutos. Luego están mis hermanos adoptivos. Mi madre siempre sintió pena y desamparo por aquellos niños que habían perdido demasiado pronto a sus padres y familia, así que adoptaron a los gemelos Hale, Jasper y Rosalie; los dos rubios de diferente tonalidad, Jasper es amable, cariñoso, dulce, tímido y muy maduro. Rosalie, es cabezota, amable, honesta y muy honrada y al igual que jasper es increíblemente buena, cariñosa y generosa. Aunque la verdad no se ni para que intento ocultarme de Alice, algún día tendré que salir para ir al instituto así que yo creo que cuanto antes caiga en sus manos antes terminara el horror al que me somete. Puff y encima con ayuda de Rosalie esto será aun peor, ya me veo intentando luchar para que me dejen ponerme un conjunto normal.

--¡Señorita Stella Cullen! Como no salgas de tu habitación juro que tu querida moto sufrirá las ¡consecuencias!--¡¡Oh Mierda!! Ahora si no tengo más remedio que salir. si no salgo pedirá la ayuda de Rose para estropear a mi bebe. Una Yamaha YZF R1 125 en azul y negro.--¡Te doy dos minutos oh....
                                                                                                                           
--Alice ¡no te atrevas!—le dije yo en un intento en vano de sonar amenazante.

--Oh sabes que si me atrevo a si que sal o si no esa preciosa moto será ¡destrozada! Y lo digo en serio.

--Aggh ¡tu ganas Alice!—dije saliendo de mi cuarto con mi pijama de ratoncitos puesto. —Alice verdaderamente eres un duendecillo demoníaco cuando te lo propones.

--Esto lo hago por tu bien. Y a parte quiero ver como se le quedan mirando a mi preciosa hermanita pequeña ¿Que hay de malo en eso?—me pregunto con una sonrisa inocente en su rostro, mientras me empujaba hacia su habitación. Que quedaba a la otra punta del pasillo, justo en dirección contraria a la mía. De camino a la habitación de los "Horrores" nos encontraos con el mejor hermano que una pueda tener. Mi queridísimo hermano mayor Edward. Mi hermano tiene muchísima popularidad con las chicas debido a que es irresistiblemente guapo. Mide metro ochenta, tiene el pelo de color cobrizo y algo rebelde, sus ojos son de un verde esmeralda precioso, sus labios son carnosos, que muy pocas mujeres encuentran irresistibles; Quitando a Alice, Rosalie y a mi, y a mama por supuesto. Y su cuerpo es esbelto y musculoso. Todas las chicas de nuestro instituto dicen que es como un Dios Griego. A mi me hace mucha gracias las chicas que intentan conquistarlo, ya que a pesar de todos los intentos ninguna tiene resultados. Y sinceramente ver como las chicas más populares le suplican por una cita no tiene precio.

--Buenos días chicas. Mmm... Veo que te ha pillado peque—dijo con una sonrisa en sus labios.

--Buenos días Edward—le dijo Alice cautelosamente. Ella sabia que Edward me ayudaba casi siempre, a menos que le amenazara con su coche.

--Buenos días tete ¿Me ayudas?—dije mientras me zafaba del brazo de Alice y corría a darle un abrazo—Tete porfi ayúdame, esté duendecillo no me deja ni respirar tranquila—dije poniéndole el mismo puchero que le era irresistible desde que yo era pequeña.

--Edward Anthony Cullen atrévete a socorrerla y en vez de su moto será tu queridísimo Audi quien sufra las consecuencias—dijo ella con suficiencia sabiendo que yo ya no tenia salida.

--Lo siento peque pero me tiene pillado, esta vez no puede ser—me dijo dándome un fuerte abrazo a modo de consuelo por lo que me esperaba--¡Alice! tu tampoco seas así con ella, no es justo que me amenaces para que no pueda ayudarla—le dijo a  Alice, quien en respuesta le saco la lengua—Bueno dicho esto me voy a desayunar, mama debe de estar preparando algo delicioso—dijo pero luego me susurro al oído—Como compensación por no poder ayudarte te llevare a comer tu helado favorito y de ahí a la librería, ¿Quieres?—me pregunto. Yo como no quería delatar nuestro acuerdo asentí contra su pecho mientras deshacía mi abrazo y me ponía de puntillas para darle un beso en la mejilla. Después de eso Edward bajo a la cocina a desayunar mientras que a mi me tocaba mi hora de tortura. Una vez dentro de su habitación Rosalie ya nos estaba esperando con todo preparado; mi conjunto de ropa, el calzado, el maquillaje y los accesorios para hacerme algo en el pelo.

--Buenos días dormilona—me dijo Rose con una calida sonrisa--¿Lista para tu preparación para el instituto?—dijo con guasa.

--Buenos días Rose, la verdad voy a acabar teniendo pesadillas por vuestra culpa, ¿que mas os da como valla vestida a clase haber?—dije yo en tono enfadado. Mientras Alice me daba una toalla para que me duchara.

--Bueno Stella, es obvio que no nos da igual tienes que ir hermosa y bien arreglada así sabrán que clase de chica eres mas o menos y los chicos se fijaran en ti—me contesto Rosalie desde el otro lado de la puerta.

--Además simplemente Rose y yo lo que hacemos es resaltar mas aun tu belleza natural—dijo Alice.

--Rose por ir bien arreglada o no a clase no quiere decir que vallan a saber que tipo de chica soy, eso no tiene ni pies ni cabeza, y no me interesan chicos que se interesan en mi por como voy vestida. Y Alice no intentes persuadirme con que solo queréis sacar a relucir mi belleza natural, por dios ¿Quien se va a fijar en mí con vosotras dos como hermanas? Simplemente estáis encantadas de encontrar a una Barbie tamaño real y en 3D para jugar. —dije yo mientras me empezaba a vestir con el conjunto que habían escogido esta vez. E de decir que este era muy formalito; unos jeans de talle bajo en azul oscuro de pitillo con diseños en los bolsillos traseros, una camiseta de media manga en azul celeste y unos zapatos de medio tacón en negros.

--Mmm... no os habéis pasado—les dije yo con una cara de incredulidad que no podía ocultar--¡¡Gracias!!—les dije dándoles un fuerte abrazo a las dos.

--Bueno siempre dejas que te pongamos lo que nosotras queremos y hoy por compensación por no ponerte difícil casi nunca te dejamos que vayas más sencillita. ¡Pero no te acostumbres!—dijo Alice con una sonrisa en su rostro de duendecillo.

--Por cierto Stella, queríamos saber ¿vas a venir con nosotros a recoger a los dos nuevos integrantes de la familia? ah Esme si no vas le resultara mas duro, sabes que eres la única capaz de controlar el humor de Edward por que eres su hermanita preferida. —dijo Rose con algo de sarcasmo, nada más para chincharme. Hoy era el día en que dos hermanos se unirían a mi familia son un chico y una chica, el se llama Emmett y ella se llama Isabella. Mientras Rose seguía con mi cabello Alice estaba con el maquillaje que normalmente se basaba en un poquito de base, rimel y gloss. Yo le conteste:

--Rose si no voy me ganare un buen castigo por ser descortés y encima caprichosa.

--Cierto, bueno ya estas lista Stella—dijo Alice, mientras le daba la vuelta a mi taburete para que me viera.

--Gracias chicas. Os veo abajo de ¿acuerdo?—les pregunte y ellas asintieron.

Cuando salí del cuarto escaleras abajo llegaba el olor de lo delicioso desayuno, que estaba preparando mi madre. Hoy era mi¡¡ Día especial! Salí corriendo escaleras abajo para desayunar. Una vez dentro de la cocina, fui a darle los buenos días a mi madre y después a Jasper, y con las mismas me senté a su lado. Después de desayunar nos dirigíamos a clase, Jasper y Rosalie iban en el coche de ella un BMW precioso descapotable en rojo, y Edward, Alice y yo íbamos en el coche de Edward un flamante Audi r8 tdi en rojo. Todos los coches de mi familia era ostentosos. Al llegar al insti, nos bajamos del auto y ya estábamos rodeados por los amigos y las chicas enamoradas de Edward el como siempre súper distante con ellas, pero a pesar de eso ellas insistían.

--Nos vemos luego chicos—les dije mientras atravesaba toda la multitud en torno a mi hermano.

Las clases de primera pasaron rápidas debido a que estaba mas pendiente de como serian nuestros nuevos hermanos que a lo que decían los profesores. En la ultima clase antes del almuerzo toco Biología y eso se me hacia demasiado fácil encima era examen y lo termine antes de tiempo por lo que salí antes de clase y me dirigí a la cafetería donde esperaría a mis hermanos para almorzar. Porque aunque cada uno tenga su grupo de amigos el almuerzo era sagrado todos nos juntábamos para almorzar en familia y en tranquilidad. En cuanto me vieron se sentaron conmigo primero llego Rosalie, después Alice, seguida de Jasper, y por ultimo para no perder costumbre Edward, salvo que esta vez venia acompañado por la animadora más insoportable del universo, Tanya.

--Por no perder costumbre no, Tete—le dije sonriendo sabiendo que no le aria enfadar mi comentario.

--Ya me conoces peque, además hoy no a sido mi culpa—dijo entre dientes la ultima parte y mirando de refilón a Tanya. Y yo me eche a reír.

--¿Que quieres decir Eddy?—dijo ella moviendo sus pestañas a modo supuestamente coqueto.

--No me llames así sabes de sobra que no lo aguanto, y lo que quiero decir es que si no me hubieras echo esperarte yo estaría aquí hace mínimo 20 minutos. —le dijo ya bastante mosqueado por la actitud de Tanya.

--Venga no te enfades prometo compensarte esta noche—dijo Tanya medio ronroneando como un gato.

--Emm... no es por nada pero Edward y el resto de mi familia va a estar muy ocupada esta noche y las próximas dos  semanas, lo siento Tanya pero tendrás que posponer compensarle--le solté después de recibir una mirada de suplica por parte de Edward.

--No es justo Eddy, yo quiero estar contigo no puedes dejarme sola durante tanto tiempo yo... —pero antes de que ella terminara de hablar salto Alice y dijo:

--Tanya puesto que no captas las indirectas ahí te va una muy directa--le dijo a Tanya. Después cogio aire y le soltó—A Edward no le gusta tu compañía, ni tu cercanía, no le gustas como posible chica y mucho menos como algo mas intimo, ¿te ha quedado claro? No-Le-Gus-Tas. —dijo Alice ya muy enfadada por la presencia de Tanya.

--¿Y quien te crees que eres para decir semejante mentira?

--Su hermana mayor, lo conozco muy bien para saber hasta lo que se le esta pasando por la cabeza ahora mismo.

--¡Vaya! y yo que pensé que la que lo sabia todo de el, era la mocosa—dijo Tanya señalándome, cosa que saco de quicio a Edward.

--¡¡Basta!!hasta ahí as llegado, si ahí algo que no te consiento es que insultes a mi hermana pequeña, así que ahora mismo te largas de la mesa pero antes te diré una cosa Tanya. Alice tiene razón ¡¡No Me Gustas!! Que te quede claro por si lo vuelves a intentar conmigo, adiós Tanya. —le dijo echándola literalmente de la mesa. Tanya se levanto y le dijo a Edward:

--Ya me vendrás llorando por una simple cita Edward Bullen. —entonces en ese punto yo ya no pude callarme y entre risas le dije:

--Jajá jajá... Tanya... antes de que... mi hermano te suplique.... se tinta el pelo de rosa... Jajaja. —Edward asintió y se echo a reír conmigo y después se nos unieron a las risas el resto de la familia. Una vez que Tanya se fue de la mesa todo volvió a la normalidad.

--Gracias Alice, haber si con eso me deja en paz de una vez--dijo Edward con una sonrisa en su rostro lleno de felicidad por la actuación de Alice para salvarle—Y a ti también peque.

--De nada Edward, se que eres un caballero sobre todas las cosas pero créeme, que porque le digas por una vez en tu vida algo un poquito grosero a una chica para tener libertad de movimiento, no va a pasar absolutamente nada.

--Lo se Alice, pero sabes que es superior a mis fuerzas. —dijo el a modo de defenderse.

--Alice, sabes como es Edward, en ese campo pierdes tu batalla antes de empezarla cariño—dijo Jasper a su novia. Si lo se raro pero, Alice y Jasper salen juntos, no tenemos vínculos sanguíneos. Por lo menos Rose y Jasper con Alice, Edward o conmigo, por lo tanto si pueden estar juntos.

--Lo se Jazz pero no soporto ver como apenas puede moverse por tanta chica loca—le dijo a Jasper, y después miro a Edward—como no empieces a quitártelas de encima un día de estos me ocupare personalmente de ellas y sabes que lo ago Edward.

--Tranquila Alice, yo te ayudare si hace falta intervenir, pero de momento déjale a el lidiar con ello solo. —dijo Rose

--Esta bien Rose tienes razón, y gracias—dijo Alice.

--De nada para que esta la familia a ver. —dijo Rose con una enorme sonrisa en su rostro. Y se giro a verme a mí—Se puede saber por que tan callada enana.

--No es nada Rose, simplemente que no es justo que me excluyáis, además estoy algo nerviosa hoy llegan Emmett y Isabella y no se como irán las cosas, son demasiadas cosas a la vez, así que si queréis ayuda con las animadoras yo ayudo encantada a si me quito estrés de encima. —dije con una enorme sonrisa por la ocurrencia que acababa de tener.

--Peque no hace falta que estés tan preocupada todo saldrá bien ya lo veras y con respecto a las animadoras te quiero lejos de ellas, ¿Oíste? se que tu mente es muy parecida a la de Alice y estas teniendo un plan en esa cabecita tuya ahora mismo así que si no te importa destiérralo lejos, no quiero que te metas en líos por mi culpa. —me dijo y después me dio una calida sonrisa y una mirada dulce.

--¡Okay! pero que sepas que se lo pienso contar a Alice y a Rose, por que a mi tampoco me gusta como te acorralan cada vez que tienen oportunidad. —le dije y después me gire hacia Jasper—Jazz te importaría ayudarme en casa con mis deberes de historia apenas entiendo nada de la guerra y se que tu eres muy bueno en eso ¿me ayudaras?

--Por supuesto que si Stella, que te parece ¿dos horas antes de cenar?—me pregunto Jasper.

--Muchas gracias Jasper, me parece perfecto—le dije con una sonrisa de oreja a oreja, sabiendo que tendría al mejor en este área como profesor.

Después de eso sonó el timbre haciendo así que la hora del almuerzo terminara, los cinco nos levantamos y tiramos nuestras bandejas y de allí nos fuimos cada uno a su clase. Mi ultima clase hoy era educación física y en cuanto termino salí del gimnasio como un rayo en dirección al Audi rojo de Edward. De camino a casa no paramos de hablar y comentar como serian los nuevos integrantes de la familia, aunque fantasear seria la palabra correcta ante las especulaciones que estábamos haciendo. Cuando llegamos a casa mis padres nos esperaban para hablar con nosotros por los dos integrantes nuevos que tendríamos en cuestión de unas cuatro horas.

--Bien chicos como ya todos sabéis hoy tenemos que ir al aeropuerto a recoger a dos hermanos que han perdido a sus padres hace muy poquito, por lo que quiero decir que seáis comprensivos, cariñosos y los ayudéis en todo lo que podáis ¿de acuerdo chicos?—dijo mi padre a todos, estábamos en el salón sentados en los sofás de cara a nuestro padre.

--Papa sabes de sobra que nosotros aremos hasta lo imposible por que se adapten a nosotros y estén cómodos, pero también tienes que entender que si ellos no ponen de su parte no tenemos nada que hacer—dijo Alice muy seriamente. Cosa rara en ella.

--Querido los chicos saben como tienen que actuar y como comportarse con ellos, no te preocupes—le dijo mi madre a mi padre a modo para que se relajara un poquito. Después continuo—Bueno chicas necesito vuestra ayuda, Rosalie tu me ayudaras a mi a preparar la habitación de Isabella, y Alice y Stella vosotras preparareis la habitación de Emmett, chicos, Edward tu te vienes con Rose y conmigo y Jasper tu te vas con Alice y Stella, bien manos a la obra chicos—nos dijo y después salimos cada uno a su tarea de las habitaciones.

Una vez todo estuvo preparado y con tiempo suficiente, salimos camino al aeropuerto. Mis padres iban en el coche de mi padre un mercedes en negro precioso, Rosalie y yo en su descapotable rojo y Edward, Alice y Jasper en el Audi de Edward. Llegamos  un cuarto de hora antes de su llagada por lo tanto los nervios se dejaban ver sobre todo a nosotras las chicas, pero se hizo muy corta la espera, los vimos de lejos caminando de cerca del asistente de la seguridad social. El chico es alto muy ancho de espaldas, cabello negro y de tez
pálida, la chica es mas bajita pelo marrón chocolate y tez blanca como el chico. Una vez llegaron nos presentamos.

--Buenas tardes ¿Familia Cullen?—pregunto el asistente. —Soy Charls Clowny el asistente de la seguridad social.

--Buenas tardes señor Clowny, si somos nosotros es un placer conocerle. —dijo mi padre, después prosiguió. —Yo soy Carlile Cullen, mi esposa Esme, y mis hijos Alice, Edward, Jasper, Stella y Rosalie. —continúo señalando a cada uno mientras nos nombraba.

--Aquí están los dos chicos que adoptaron, él es Emmett es el mayor y ella es Isabella. —de inmediato ella le corrigió.

--Bella. —dijo ella frunciendo el ceño.

--¿Prefieres que te llamemos Bella?—le pregunto mi madre con una calida sonrisa en su rostro.

--Si por favor, no aguanto mi nombre completo. —dijo Bella con voz suplicante.

--Entonces serás Bella. —dijo Alice mientras se le acercaba dando saltitos de emoción.

--Alice controla, que una vez te subes a tu nivel normal de entusiasmo tiendes a asustar a la gente, cálmate duendecillo. —le dije yo bromeando con ella.

--Yo no asusto. Tonta Stella. —me dijo Alice y después me saco la lengua haciendo que los dos nuevos intrigantes sonrieran por primera vez desde que los vimos.

--Uhi que no dice, a mi me aterras cada mañana para ir al insti, siempre tengo que recurrir a Edward para que me salve. —insistí, girando mi rostro para ver a Edward. El asintió.

--No le hagáis caso, solo esta un poquito molesta conmigo por cuidar su imagen. —les dijo mientras le daba un abrazo a Bella. Y yo me eche a reír.

--Como digas Alice, pero que conste que pienso escabullirme la próxima vez. —le dije a ver que decía ella y como reaccionaban mis nuevos hermanos.

--¡¡JA!! intenta escapar y sabes quien sufrirá las consecuencias. —como esperaba nunca fallo, los nuevos integrantes estaban algo confundidos por lo que Rose les empezó a explicar.

--Alice y yo secuestramos una hora antes de ir a clases a Stella para vestirla, peinarla y maquillarla, pero cuando ella no hace caso a Alice y no sale de su habitación, entonces ella le amenaza con estropear su moto, a la cual ella llama bebe. —Emmett se echo a reír y Bella me miraba de forma como si estuviera algo loca—Stella dice que lo único que nosotras hacemos es divertirnos por que hemos encontrado una barbie tamaño real y en 3D, pero en si yo creo que disfruta cada vez que se ve al espejo después de pasar por nuestras manos ¿No Stella?—dijo Rose girándose hacia mi.

--Si claro. —bufe--.Disfruto como una enana de la tortura diaria. —dije yo con todo el sarcasmo del mundo, mientras me acercaba a darle un abrazo a Bella y después a Emmett. En ese momento el asistente se giro  para hablarles.

--Bien chicos os dejo con vuestra nueva familia, comportaos y no se lo pongáis difícil ¿entendido? Bueno señor Cullen ha sido un placer Igualmente con usted señora, tiene unos muchachos muy buenos. —dijo el asistente con un poquito de desden.

--Ahora hemos ganado dos muchachos más para la familia. —dijo mi madre con vos sedosa de emoción.

--Bueno me voy, adiós. —y de esa forma se despidió.

De camino al aparcamiento mi madre fue preguntándoles cosas y después repartiéndonos en grupos para ir en los coches.

--Bien Edward y Stella, vosotros llevareis a Emmett y a Bella. Yo iré con vuestro padre y en el otro coche Rosalie, Jasper y Alice ¿Estáis de acuerdo chicos?—pregunto preocupada por si a ellos les molestaba.

--Si, así esta bien por mi, tu Emmett ¿que?—le pregunto Bella a su hermano

--Por mi perfecto. —dijo Emmett con una sonrisilla en los labios, pero claro estaba no todo el mundo estaba contento.

--¡¡Jo!! yo quería ir con Bella y Emmett, Stella te cambio el sitio. —me dijo haciendo amago de meterse en mi sitio.

--De eso nada duendecillo, Stella, viene conmigo, ya tendrás oportunidad de acorralarlos con tus preguntas en casa—dijo Edward un tanto divertido.

--Vamos Edward que a este paso me salta al cuello. Emmett ¿Donde prefieres sentarte, detrás con Bella o delante con Edward?—le pregunte a modo cortes.

--Me da igual la verdad, pero prefiero delante. —me dijo

--Okay pues tu delante con Edward y yo detrás con Bella. —le dije con una sonrisa. Entre al asiento de atrás y Bella me miraba extraña, una mirada cariñosa y a la vez cautelosa. Una vez en camino a casa empezamos a hablar de cosas sin importancia y a reírnos a base de bien. Dijimos de jugar al juego de las 20 preguntas, así que empezaron ellos y luego nosotros hasta que Emmett hizo su pregunta.

--Por cierto, esa pequeñaja es ¿siempre igual de activa?—pregunto Emmett con inocencia y Edward y yo estallamos en risas.

--Emmett eso es poco, ya lo veras cuando lleguemos a casa, Alice es como un pequeño huracán. —le dijo Edward.

--Increíble, cómo algo tan pequeño tiene tanta energía. —no era una pregunta pero Bella le dijo a Emmett.

--Emmett tu eres igual solo que mas alto que ella y en chico. —y después se echo a reír, nosotros al ver la cara enfurruñada de Emmett nos unimos a sus risas. Y justo en ese momento la encarnación del los huracanes en carne y hueso llamo al móvil de Edward, por lo tanto sonó claro de luna como melodía de su móvil. Bella se sorprendió un poquito.

--Peque cogelo esta en mi bolsillo. —me dijo, yo me adelante y empecé a buscar por los bolsillos de su pantalón. Por fin lo encontré.

--¡Ah!, nombra al diablo y aparecerá. Dime Alice que ¿quieres?—le pregunte un tanto divertida por su impaciencia.

--Stella ponme al teléfono con Bella ¡Ya!—me dijo chillándome en el oído.

--Voy Alice. —rodé los ojos. —Toma Bella el duendecillo te llama. —le dije medio riéndome y entregándole el móvil.

--¿Si?—le contesto Bella a una muy impaciente Alice.

--No, se están portando muy bien.

--Vale así lo are, te lo prometo Alice.

--Vale nos vemos en casa, chao. —le dijo y colgó.

--¿Como es tan impaciente?—pregunto, mientras me devolvía en teléfono de Edward. Yo mientras hablaban lo guarde de nuevo en el bolsillo de su pantalón.

--Por que lo dices. —le dijo Edward

--Porque me a dicho que como nos retrasemos cinco minutos tu Audi será destruido. —le dijo algo seria pero intentando reprimir la risa. Pero yo no me pude controlar y estalle en risas al igual que Emmett.

--Tete mas te vale darle gas a fondo sino quieres que te lleve yo en moto a clases.

--Pues nada si la peque quiere velocidad así será. —dijo en alto y me dio una calida sonrisa. Y después piso el acelerador, llegamos incluso antes que ellos así que a Bella y a Emmett les dieron tiempo de relajarse un poquito.

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