Mientras nos preparábamos escuchábamos música o cotilleábamos de todas las cosas, asta que escuchamos unas sonata de bocinazos, de los coches, haciéndonos reír a todas, cogimos nuestras cosas, el DNI y la chaqueta, no hacia falta nada mas, bueno si el móvil, y ya lo teníamos todo así que empezamos a bajar las escaleras, cuando bajamos el otro grupo ya estaba abajo y totalmente preparado, nos sonreímos y empezamos a bajar las escaleras de la entrada, Leti y yo salimos las ultimas, hablando como si nada. Mientras bajábamos empezaron a silbarnos, muchas alzaron sus rostros con suficiencia ante la reacción de los chicos cuando las vieron, otras se ruborizaron y las demás los dejamos pasar, siempre hacían lo mismo, cuando Leti y yo salimos de la puerta de hierro que había en la entrada de la calle, en el porche, alzamos nuestros rostros, hacia el frente. Al alzarlo me encontré con las miradas de Luisito, Ernesto, Oscar, Johan, y la de Emmett, sonreí al verlo, enfundado en unos vaqueros blancos, con una camiseta amarilla con letras negras, y su cazadora negra, estaba guapísimo. Me acerque a el y lo mire, sus ojos estaban asombrados.
--Me da a mi que Emmett no había visto a la Stella mujer. —dijo Dominic, divertido, y era mas o menos cierto, nunca me había vestido así estando con el. El cogio a Leti de mano y se la llevo a su coche, todos montaron en sus coches y motos asta que solo quedamos Emmett y yo fuera de nuestro auto.
--Stella, estas… Pareces una gata, estas preciosa y muy… --dijo y paro para bajar su rostro asta que sus labios tocaron mi oreja. —Estas demasiado sexy, para tu propio bien. —dijo y su voz sonó algo ronca, reí suavemente.
--Gracias mi amor. —le dije sonriéndole, y besando sus labios después. —Ahora sabes por que me pusieron Narnia desde pequeña y después de grande.—le dije mordiéndome el labio, pude oír un levísimo gruñido, proveniente de su garganta, cuando me mordí el labio.--¿Nos vamos?—pregunte mirándole con deseo, ese sonido proveniente de el me había dejado deseosa de escucharlo de nuevo.
--Stella, si me miras así no vamos, al único sitio que iremos sera a la cama. —dijo con su voz aun mas ronca.
--¿Estas cansado?—pregunte con inocencia, sabiendo que no era esa la pregunta, el me miro.
--No es para dormir precisamente para lo que te llevaría a la cama. —insinuó el, bajando su mirada de mis ojos a mi cuerpo, sonreí con suficiencia. Aun nos estaban esperando algunos de nuestros amigos para mostrarnos el camino al parque.
--Aun que es una insinuación muy tentadora, e de rechazarla por el momento. —le dije pasando por su lado y caminando hacia el coche, abriendo la puerta del copiloto y subiendo al coche. Emmett se apresuro a entrar al auto, y arranco, para luego mirarme.
--Siempre e sabido que tenias un buen culo, pero ese pantalón lo destaca mucho mas. —dijo el mirándome de reojo para después mirar a la carretera y dejándose guiar por Dominic. Sonreí. El parque a donde íbamos no estaba muy lejos por lo que llegamos en seguida allí, al llegar ya había mas personas allí, aunque no de nuestro grupo, la mayoría eran chicos, y ya iban bastante bebidos, escuche a Emmett suspirar, y aparco justo al lado de Dom. Yo baje del coche y me acerque a Emmett, poniendo mi brazo en torno a su cintura, el paso su brazo por encima de mis hombros, no me gustaban los chicos que había allí, y el lo sabia. Jessie, un buen amigo nuestro, se acerco y me tendió las llaves de su coche.
--Vete a poner música, mientras nosotros despejamos esto de mocosos. —me dijo el con suficiencia, Jessie, era un chico alto, de complexión fuerte, pero no tanto como la de Emmett o Dom, pero el daba miedo, yo misma chille cuando lo conocí. Agarre las llaves y asentí, solté a Emmett y camine hacia su golf tuneado en blanco, abrí el maletero y la puerta delantera, puse un buen CD y lo puse a todo volumen, era fácil de manejar. Cuando salí del coche, todos los chicos borrachos habían desaparecido y los chicos se reían. Me acerque a ellos y Emmett me rodeo los hombros con un brazo, colocándome a su lado. —Narnia, tienes un novio que es capaz de defenderte, me mola este tío. —dijo y choco puño con Emmett, mientras le sonreía con complicidad de amigos.
--¿Que hicieron?—pregunto Bella, ninguna de las chicas habíamos estado presentes, solo los chicos. Edward le agarro por la cintura y se la llevo contra su cuerpo.
--Nada, solo asegurarnos de que están seguras. —dijo divertido.
--¿Como?—inquirió Rosalie mirando fijamente a Jacob.
--Digamos que cuando han visto a Jessie, Emmett y Dom, se han acobardado y han salido por patas. —dijo el besándola.
--¿Los amenazaron?—pregunto Alice.
--No, solo presumimos un poco de anatomía, nada serio, solo los brazos. —dijo Dominic, poniendo sus manos en el vientre de Leti. Alce mi rostro a Emmett y este me miro con suficiencia, bajo su rostro y me beso. —Bueno, Lilith, ya puso la música ahora solo falta la bebida, eso esta en mi auto y en el de Emmett. Los vasos y algo para picar si queréis esta en el coche de Edward. Vamos a prepararnos la fiesta-botellón. —anuncio, asentimos y me fui con Emmett a ayudarlo con las bebidas, cuando vi la botella de Bailys, casi baile de la emoción. Estaba ayudándolo cuando me miro algo preocupado.
--No bebas mucho. —me pidió, lo mire y sonreí.
--Em, el que conduce eres tú. —le recordé, el me miro de forma reprobatoria, no quería que bebiera alcohol. —Tranquilo, me preparare uno, lo pruebas y decides si lleva mucho alcohol o no, si crees que si, solo beberé batido o jugo. —le dije para tranquilizarlo, el asintio y me beso la frente.
--Gracias. —me dijo Em, pasando por mi lado con una bolsa llena de bebida, en una mano y dándome una palmada en el culo con la otra, me reí. Emmett cada día hacia lago distinto, antes no me hubiera palmeado el culo, me estaba empezando a gustar ese Emmett. Agarre una bolsa llena de bebida y la lleve a los bancos de piedra donde pondríamos las bebidas y los vasos, al llegar allí y soltar la bolsa, dos chicos me rodearon, Ernesto y Oscar, atrapándome entre ellos y los bancos de piedra, me di la vuelta y los encare, eran amigos pero no me gustaba su proximidad.
--Narnia, pero que buena estas. —me dijo Oscar, mirándome fijamente al cuerpo. —Por que no utilizas ese cuerpazo con nosotros dos. —me propuso, el siempre había estado detrás de mi, y nunca lo había conseguido, y ahora que estaba con Emmett muchísimo menos. Pude ver a Emmett apretar los puños y la mandíbula, ante las palabras que había oído, pero Dom lo retenía.
--Fantasea, que así te alivias. —le dije yo, mirándolo de arriba a abajo.
--Prueba a un hombre de verdad. —insinuó Ernesto esta vez, bufe.
--¿Quien se supone que es ese hombre?—pregunte con hostilidad.--¿No me digan que son ustedes?—me mofe.
--Claro nenita, aquí tienes dos buenos para darte lo que necesitas. —dijo aproximándose mas, me reí.
--Escúchenme bien los dos, les informo, ya e probado a un hombre, y ese hombre es Emmett. Si ya lo habían intentado antes de que tuviera novio y siempre fallaron ¿Que les hace pensar que ahora que tengo a Emmett me tendrían?—les pregunte, ellos echaban humo. —Lo siento, pero como ustedes han dicho yo necesito a un hombre, no a un par de mocosos. —les dije saliendo de su encierro y caminando hacia Emmett.
--Dilo. —demando Dom, divertido. —Por favor díselo. —me reí y asentí. No podía dejar a mi calvito con las ganas de escuchar la dichosa frasecita que tanto le gustaba y que yo tan a menudo había usado hacia años.
--¿Decir que?—pregunto Oscar, me puse enfrente de Emmett, dándoles las espalda, los mire por encima del hombro y les dije la frase que tanto le gustaba a Dominic.
--Chicas con culos como el mío, no salen con chicos con caras como las vuestras. —les dije y corearon risas a las de Emmett mientras me abrazaba. Oscar y Ernesto se fueron echando humo y murmurando enfadados mientras escuchaban las risas de todos nosotros.
--¿Ves ahora por que no te e dejado intervenir?—le dijo Dom a Emmett, de forma divertida, sonreí. —Narnia, viene de una princesa, la princesa de los gatos, que no solo dominaba a los felinos si no que también a los hombres, ella sabe manejárselas con mocosos como lo son Ernesto y Oscar.
--Te agradezco que me retuvieras, me habría perdido el espectáculo. —dijo apretando su agarre a mi. —Dom ¿Cuanto llevan intentándolo con ella?—pregunto curioso, alce mi rostro y el veía a Dominic, parecía que la tensión, y la poca gracia que el le hacia habían desaparecido, y eso me alegraba.
--Lo llevan intentando desde que Stella rellenaba muy bien la ropa, y eso querido amigo ocurrió a los catorce años.—le dijo con voz nostálgica.—Era y es, una mujercita preciosa, y muy llamativa, aunque incluso ahora, para mi sigue siendo mi pequeña niña.—Dom, me miro y sonrió, siempre me había llamado niña, incluso después de ponerme el mote de Lilith.—Y esta vez a sido suave con ellos, la ultima vez que se los quito de encima, utilizo a uno de mis perros.—dijo divertido, me reí ante el recuerdo.
--¿Que ocurrió?—pregunto Emmett, Bella se había acercado junto con Edward. Dom se rió.
--Ese día ella tenia quince años, era verano por lo que llevaba unos pantaloncitos cortos en militar con la parte de arriba de un bikini rojo, su pelo en dos trenzas bajas y dos aros grandes como pendientes, llamaba mucho la atención. Ellos la vieron y comenzaron a insinuarla sobre sus atributos masculinos en ella, Lilith que lo escucha, silva, ya que estaba cerquísima de mi casa, y sale el único perro que yo no e podido manejar del todo y ella a controlado como a querido Tyson, un American stanfforshire. Ellos que ven al pedazo perro echaron a correr, Tyson les dio alcance y los dejo sin pantalones. Fue muy gracioso ver como se tapaban con cartones tío. —dijo riéndose sin parar, sonreí ante ese día, me lo pase de miedo. Emmett no podía para de reír, al igual que los demás. —Después de eso, ella cada vez que los veía silbaba, si los ves correr, eso no tenia precio.
--Desde ese día, ellos procuran que no ande ningún perro cerca cuando se insinúan a ella. —termino de decir Leti.
--Se lo merecían, y tuvieron suerte ese día, Tyson, no iba a por los pantalones. —insinué alzando las cejas, ellos entendieron y se rieron. Emmett me abrazo con fuerza y hundió su rostro en mi cuello.
--Me hubiera gustado estar ese día. —me confió, me reí.
--Podemos repetirlo cuando quieras. —le asegure, el rió y alzo su rostro, de tanto reírse tenían pequeñas lagrimas en las comisuras de sus ojos azules.
--Echo. —acordó, le sonreí y lo bese.
Después de eso, empezamos a hacer las bebidas, y como siempre me tocaba pringar a la hora de ser camarera, junto con Yoli. Me hice un vaso de mi bebida, y se lo entregue a Emmett, este lo probo y aprobó que bebiera, pero no mucho, no es que fuera a beberme la botella, pero es que entraba como si fuera agua. Bailamos, reímos, charlamos, nos divertimos un montón. Leti, dijo de bailar Reggaeton, y todas accedimos, debido a un comentario de los chicos, no se de quien, nos picamos, ellos no bailarían, solo mirarían, y eso era peor que bailar, ya que una de las cosas favoritas de un hombre es ver a dos mujeres bailando juntas, y encima un baile como el reggaeton, que es muy caliente y sensual, pues terminarían algo consternados, mi compañera de baile era Rosalie, mi eterna compi. Empezamos con nuestra espaldas juntas, moviendo las caderas de un lado a otro con suavidad, para luego ir bajando, separando nuestras piernas, para luego subir juntando nuestros culos, después nos movimos de frente quedando una delante de la otra, bailando como si fuéramos un hombre y una mujer, por la posición, por que el baile de las dos era la mar de sensual. Total que al terminar de bailar la canción y miramos a los chicos estos intentaban ocultar lo mejor que podían sus pantalones, gritamos en victoria, y los torturamos un poco. Emmett estaba sentado en uno de los bancos de piedra, sujetando, su vaso, con los brazos apoyados en su regazo, para ocultar su excitación, me acerque a el, y hice que saliera de su postura, poniéndome a mi encima de el, y su enorme excitación, sonreí cuando la note, aproxime mi rostro y lo bese, para luego bajar mis labios a su cuello.
--Stella. —me advirtió, sonreí contra su cuello, para luego morderlo. —Vasta, por favor. —pidió.
--Vale, luego me ocupare de ti. —le dije y lamí su cuello asta el lóbulo de su oreja, el cual aferre con mis dientes, Emmett jadeo y pude notar como se excitaba mas aun. Mi hombre insaciable, estaba listo. Pero no era lugar para desnudarme y ayudarlo con su gran problema. Me fui a levantar y el no me dejo, me agarro por la cintura y me retuvo en su regazo.--¿No decías que parara?—le pregunte divertida, el gruño y aproximo sus labios a mi oído.
--Ese bailecito tuyo, me ha matado del todo, y espero que me hagas uno privado. —me demando el con su voz ronca.
--Claro, ese baile lo obtendrás el mismo día que te mostrare ese conjunto especial. —le asegure yo con suficiencia.
--Mi amor, no creo que hoy puedas dormir. —me dijo el en un gruñido, y de solo escucharlo, me estremecí, sonaba tan salvaje.
--No hay problema. —le asegure, besando sus labios. Un beso rápido.
Emmett me retuvo en su regazo un tiempo asta que su excitación podía ser escondida en gran medida, después de eso, seguimos bailando, charlando y conociéndose mas en caso de Bella y Emmett con los demás. Me encantaba estar en España por esto, la fiesta, la gente tan cercana, los amigos, y la diversión con ellos, todo aquí me gustaba, disfrutaba estando en España, era mi hogar de muchas maneras y mi refugio en otras tantas. Ya estaba empezando a amanecer cuando nos quisimos dar cuenta, al mirar la hora eran las 06:30 de la mañana, yo ya tenia sueño, por lo que me encontraba sentada en uno de los bancos junto con Leti, que se estaba quedando dormida, ella estaba embarazada de cuatro meses, por lo que necesitaba dormir mas, ya que estaba cansada, el cuerpo de una mujer trabaja todo el tiempo cuando esta creando una nueva vida, y Leti lo estaba haciendo, así que necesitaba descansar mucho, Dom, Emmett, Bella, Rosalie, y todos los demás estaban aun con la fiesta, aunque estaban agotados, querían llegar a las ocho de la mañana, pero ya no tenían energía apenas, por lo que fue una magnifica excusa, que Leti estaba cansada, para terminarla a las 07:00 de la mañana. Dom prácticamente cargo a Leti en sus brazos, ella ya estaba mas dormida que despierta y no podría haber andado sin tropezarse, la metió en el coche y salio a nuestro encuentro, Emmett se sentó conmigo y me cargo en su regazo, abrazándome por los hombros para mantenerme en la postura y el sitio, yo también estaba medio dormida, Dom se paro en medio de todos y hablo.
--Leti esta dormida, por lo que yo me voy a casa ¿Vosotros vais a continuar la fiesta?—pregunto se escucharon sies y noes.
--Yo también me voy a casa, Stella esta igual que Leti, Dom. —dijo y me abrazo con mas fuerza, y beso mis cabellos. A pesar de que estábamos en una fiesta, Emmett no había bebido, solo una copa, y nada más. Tiene bien claro que no es buena idea mezclar alcohol, con coche.
--Nos vamos todos a casa, si no estáis Emmett, ni tu Dom, no tiene sentido continuar. —dijo la voz de mi primo Dani, se escucharon el coreo de aprobación ante lo que había dicho el y después silencio, Emmett había encajado perfectamente en el grupo, nuestra gran familia, era uno mas, y uno muy importante.
--Bien, pues cada uno a su coche y que acerque a algunas de las chicas a sus casas. —dicto Dom, con voz demandante, hubo silencio, por lo que creo que asintieron, yo tenia mis ojos cerrados, estaba exhausta. Escuche las pisadas de un montón de gente y después los motores de los autos y las motos, después silencio. —Me voy a casa. —anuncio Dom, Emmett asintio. —Emmett, cuida de ella, es muy importante para mí y es como un ángel, aunque no por completo. Iros a casa y después cuando nos hayamos despejado del sueño os llamo y venís a mi casa, es domingo y hay que hacer la cena familiar. —le contó Emmett asintio. —Hermano, me largo con mi esposa. —me acaricio la mejilla y se fue. Emmett suspiro y me cargo en brazos como a una bebe.
--Vámonos a casa. —dijo y escuche pisadas, las de la familia, note como me sentaban en el asiento del coche y como me ponían el cinturón de seguridad, después me dormí del todo. No fue asta que el motor se apago que no me desperté, fui abriendo mis ojos lentamente y me encontré con la mirada tierna de Emmett, sonreí.
--Sigue durmiendo, mi amor, yo te llevo dentro. —me dijo y me beso la frente, negué. —Stella, estas que no te mantienes, mi vida.
--En cuanto me de el aire me espabilo un poco. —le dije medio dormida. —Necesito cambiarme de ropa, no es nada cómodo dormir con esto puesto. —dije señalando al corpiño negro.
--Sabes que puedes dormir desnuda, y eso lo puedo hacer yo, no me resultara difícil quitarte esa molesta ropa. —me dijo el acariciando mi mejilla.
--Lo se, pero no pienso parecer mañana un oso panda. —dije yo con, un puchero, supe que Emmett no me había entendido. —Tengo que quitarme el maquillaje, mi amor, si no mañana pareceré un oso panda y no quiero.
--Esta bien. —dijo con rendición, abrí la puerta del coche y el aire frió me espabilo de golpe, aspire un par de veces y salí del coche. Nada mas mis pies tocaron el suelo, me descalce, escuchando la suave risa de Emmett a mi lado.
--Que gusto. —dije una vez mis pies quedaron libres de su carceleros zapatos de tacón. Caminamos directos a la casa, y Diablo vino a darnos la bienvenida, llevaba su collar puesto por lo que supe que o bien mama o bien papa lo habían sacado, después se lo agradecería, acaricie a mi precioso perrito y empecé a subir las escaleras, tenia que subir a mi habitación, allí tenia todo para desmaquillarme, Emmett me siguió, entramos a la habitación y parecía un caos.
--Parece que ha pasado un tornado por aquí. —dijo Emmett divertido, me reí.
--Hemos estado 10 chicas arreglándonos aquí, mi amor, esto es poco créeme, estas viendo la habitación, no has visto ni el armario, ni el pobre baño. —le asegure cogiendo mis toallitas desmaquillantes, me senté en la cama y empecé a quitarme el maquillaje, dejándome la piel limpia, para después darme con una crema hidratante, cuando estuve lista suspire, Emmett me brazo y me cargo en su regazo.
--Vámonos a dormir. —me dijo el besando mi cabello, asentí y me incorpore, cogi su mano y así nos fuimos a su habitación.
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