Las clases eran tranquilas y lo de siempre, muchas veces me aburría en clase pero solo cuando estaba sola en una clase, que no era mucho, solo dos. Los días siguieron pasando y con ellos el día de irnos a España a celebrar mi cumpleaños y a visitar a nuestros parientes se acercaba, el instituto ya sabia que nos marcharíamos, por lo que decidieron hacernos los exámenes que se darían durante nuestra ausencia y también algunos que otros deberes, pero eran fáciles. Solo quedaban como cuatro días para irnos, mi maleta ya estaba echa, al igual que la de los demás, también había preparado una pequeña mochilita para las cosas de Diablo, su correa de pasear, sus platos de comida, algunos de sus juguetes y demás cosas, el también venia. Estaba guardando unas cosas que se me habían olvidado en la maleta cuando escuche a alguien entrar a la habitación, estaba en la mía, por lo que supuse que seria Irina, ya que era muy pesada, por suerte se marchaban mañana. Dos fuertes brazos me abrazaron por la cintura y me pegaron a su pecho, poniendo su barbilla en mi hombro. Yo estaba guardando unos babidols, y cuando los vio su respiración se atoro unos segundos, sonreí y lo bese, estos eran para alguna que otra noche, pero el que quería mostrarle verdaderamente era uno mucho mas especial, pero ese solo lo usaría cuando no hubiera nadie en casa, y para que eso ocurriera Tania alguna que otra excusa para quedarme en casa a solas con Emmett. Mi tía Elvira ya sabia que íbamos para celebrar mi cumpleaños, por lo que estaba la mar de emocionada, mi primo Dani se había encargado de avisarles a mis amigos de allí que iba, y también había organizado una fiesta para mi, mi prima Sandra estaba deseosa de conocer a Emmett y Bella, y de ver a Rosalie, que era su mejor amiga, las dos se parecían mucho. Ya habían pasado los días para irnos, la tía Claudia y sus hijas se habían ido hacia tres días, y lo agradecimos. El vuelo hacia España fue tranquilo y agradable, íbamos en pareja incluida Rosalie, ya que papa había comprado el boleto de Jacob, quería que pasara con nosotros el cumpleaños sabiendo bien que era como un hermano para mi. A pesar de que seria un viaje largo decidimos ponernos tacones, todas salvo Bella que ella era un poquito torpe y no se manejaba bien con ellos, yo llevaba unos vaqueros pitillo en azul eléctrico, con un jersey en blanco, y unas botas blancas, con mi chaqueta negra con gorro de pelo. Todas vestíamos parecidas. Al llegar a barajas, la emoción me iba pidiendo, y ya al llegar a Alcalá de Henares un pueblito de Madrid, mi cara era toda de felicidad, cogimos tres taxis, para llegar a nuestra casa de aquí, un chalet, precioso, de dos plantas con piscina y ocho habitaciones, todas con baño propio, terraza en dos de los cuartos, salón, comedor, cocina, biblioteca, y jardín trasero con piscina, todo en colores claros y luminosos. Al llegar fue increíble, Emmett me miraba sonriente, cuando bajamos del taxi, y nos encaminamos hacia nuestra casa, me encontré con un amigo, y a pesar de que estaba de espadas lo reconocí, reí y deje las maletas, salí corriendo y me colgué a su espalda gritando su nombre.
--¡¡¡Jony!!!—grite feliz, el al escucharme se echo a reír, me baje de su espalda y lo abrace. Jony era un año mas pequeño que yo, de una altura increíble, metro noventa y cuatro, ancho de espaldas, de ojos negros y tez pálida, cabello negro y en cresta, era un chico increíble.
--¡¡¡Vaya!!! Si nuestra pequeña Narnia nos honra con su visita. —se mofo, lo solté y le pegue juguetonamente en el brazo.
--Encima que vengo. —dije y me gire para volver al lado de Emmett, que me miraba con celos. —Pues nada, me vuelvo a California.
--Ya empezamos con el chantaje emocional ¿No?—me pregunto desde atrás mío, yo había empezado a caminar y ahora me encontraba junto a Emmett. El me miraba algo dolido, me acerque a el y lo abrace por la cintura, el rodeo mis hombros y se relajo.
--¿Funciona?—pregunte desde dentro de los brazos de Emmett, Jony suspiro y asintio, le sonreí. El se quedo mirando a Emmett, se fijaba como me abrazaba y su cara se lleno de curiosidad. —Jony déjame presentarte. —le dije, el sintió, salí de los brazos de Emmett, pero agarre su mano. —Jony, el es Emmett… Emmett Jony. —los presente, se dieron la mano con un movimiento de cabeza.
--¿Tu nuevo hermano?—pregunto curioso, sonreí, en parte era cierto.
--Su novio. —le contesto Emmett, en un perfecto español, sonreí ante la mirada de estupefacción de Jony.
--¡¡¡Wuo!!! Eso yo no lo sabía. —dijo de forma acusatoria mirándome a mi.--¿Cuanto lleváis juntos?—pregunto mirando fijamente a Emmett.
--Siete meses. —le conteste sonriente. El asintio.
--Felicidades. —nos dijo sonriente, sonreí abiertamente. El miraba a Emmett, y sabia quería saber mas de el, como un buen amigo protector que es.--¿Que edad tienes?
--Dieciocho. —le contesto Emmett tranquilamente. Jony puso una mirada que yo conocía muy bien por lo que lo corte.
--Jony, que conozco esa mirada, nada de interrogatorios. —le dije señalándolo con un dedo, Emmett soltó mi mano y me agarro por la cintura, beso mis cabellos.
--Déjalo Stella. —me pidió Emmett, lo mire y asentí. —Pregunta todo lo que quieras Jony.
--Gracias. Mira yo soy muy directo, así que voy a lo que quiero saber. —dijo sin preocupación, Emmett asintio.--¿La amas?—pregunto mirándolo directo a los ojos, y poniendo su expresión de chico malo, se cuadro y miro con la barbilla alzada a Emmett, el cogio la mano en la que portaba mi anillo y se la mostró.
--Tanto como para querer compartir toda mi vida con ella, convirtiéndola en mi esposa. —dijo mostrándole el anillo, Jony miro fijamente el anillo, su expresión de sorpresa y estupefacción eran increíbles. —Ella es mi vida. —le termino de decir Emmett, sonreí alce mi rostro y mi mano, poniéndola en su mejilla, para atraerlo a mi, el inclino su rostro y lo bese.
--Entonces. —dijo Jony serio, luego nos dio una enorme sonrisa de felicidad. —Bienvenido Emmett.
--Gracias Jony. —le dijo Emmett sonriendo, en eso que escuchamos como llamaban a Jony una chica, lo mire alzando una ceja y el me dio una mirada de disculpa. Se despidió de todos y se fue con ella, Emmett me abrazo fuertemente, besando mi cuello y luego mi mejilla. —Parece que tienes a varios amigos protectores por aquí. —dijo el divertido, sonreí, era cierto, y Jony solo era el primero.
Después de encontrarnos con Jony (Su nombre completo en Jonathan) nos metimos dentro de casa, y estaba igual que la recordaba, luminosa y espaciosa, me encantaba esta casa. Mama y Papa, se fueron a su habitación, Alice le había dicho a papa que ella y Jasper dormirían en la misma habitación, y a el no le importo, y los demás cada uno en una habitación, esta vez la mía quedaba en la tercera planta del chalet, junto a la de Edward, esto no era raro, ya que siempre habíamos usado habitaciones seguidas y juntas el y yo, pero cuando se incorporaron a la familia Emmett y Bella, pensaron que era mejor que Bella usara mi antigua habitación, ya que esa era muy luminosa ,como las demás, pero aparte tenia una pequeña terracita propia. Emmett estaba en la segunda planta, al igual que Jacob y Alice y Jasper, que dormirían juntos, Rosalie, Bella y nuestros padres estarían en la primera planta, y así quedábamos todos distribuidos. Cogi a Diablo y me lo lleve conmigo a mi habitación, ya que Alice se estaba apoderando de el, le encantaba tenerlo con ella. Le saque sus platos de comida a Diablo y los llene, debería de tener hambre, después de servirle su comida, empecé a deshacer mi maleta, todo estaba limpio y ordenado, por lo que fue muy fácil colocar la ropa en el armario, después de colocar la ropa, me fui al baño con mi neceser, para colocarlo todo allí, estaba muy distraída, tanto que me asuste cuando Emmett me abrazo por detrás.
--No quería asustarte, mi amor, lo siento. —se disculpo besando mi frente después de voltearme, le negué.
--Estaba distraída, no te disculpes. —le dije colocando mi cabeza en su pecho.
--¿Te ocurre algo?—pregunto preocupado rodeando mis hombros con sus brazos.
--Nada, mi amor. —le dije, era medio mentira, la verdad es que me preocupaba, yo sabia que el me amaba, pero una siempre tiene la duda del puede conocer a otra chica que le guste mas que yo, o la del estaré celosa cuando se le acerquen todas, Emmett era un hombre muy atractivo, guapo, varonil y encima parecía un modelo ¿Que chica no se fijaría en un Dios como el?
--No puedes mentirme. —me dijo el serio. —A ti te pasa algo ¿Que es?
--No es nada, solo pensaba cosas sin importancia. —le dije, basando su mejilla.
--Cuando estés lista para decirme se que lo aras, no me creo esa excusa. —me dijo besando mi frente, le rodee la cintura con mis brazos y escondí mi rostro en su pecho.
--¿Sabes? No es nada justo que me conozcas tan bien. —le acuse, el rió suavemente y apretó su agarre a mi.
--Stella, mi amor, se que te preocupa algo cuando estas distraída o mimosa, y ahora estas en las dos. —dijo apoyando su mejilla en mi cabeza, suspire, era verdad. —Y se lo que estas pensando, y no, no habrá ninguna chica que me guste, tu eres la única, mi única Diosa, la única que ni yo mismo se como consiguió controlarme antes de que matara a aquel tipo. Stella, nunca habrá nadie mas que tu. —me dijo poniendo sus manos en mi rostro, para que lo mirara a los ojos.--¿Me crees?—me pregunto.
--Si. —le dije mas tranquila, el sonrió y me beso. —Gracias, necesita escucharlo. —le dije sonriente.
--Eres la niña mas dulce del mundo, y me encanta verte algo celosilla, pero no tienes por que estarlo, para mi no hay nadie y no habrá nadie que no seas tu. —me dijo y me volvió a besar.
Después de esa pequeña charla en el cuarto de baño, sobre mis miedos a que encontrara a otra chica, nos fuimos a dormir un rato, ya que estábamos cansado por el cambio de horario, y a pesar de que no teníamos las habitaciones juntos, eso no impidió que nos echáramos en la misma cama, en su habitación como se había vuelto ya costumbre, me lleve algo de ropa para después vestirme, y me duche, al igual que Emmett, en cuanto los dos estuvimos mas cómodos nos dormimos abrazaditos, yo tenia mi espalda pegada a su pecho y uno de sus brazos como almohada, el otro entorno a mi cintura, ciñéndome a el, y así nos quedamos profundamente dormidos. Era por la tarde, las 16:20 hacia un buen día, y ya estaba ansiosa por salir a la calle y ver a mis amigos y a mi tía y mis primos para presentar a Emmett, Jony ya les habrá dicho a todos que ya estábamos aquí y que ya conoció a Emmett y a Bella. Aun que yo estaba despierta y ansiosa por salir, Emmett aun dormía, y como no quería que tuviera otra vez el mismo sueño permanecí a su lado, en la cama, siendo abrazada por el desde atrás, notando el movimiento de su pecho por la respiraron, contra mi espalda, notando el calor de su mano en mi vientre, notando la seguridad estando con el.
No hay comentarios:
Publicar un comentario