Ninguno de los dos había desayunado, por lo que estábamos muertos de hambre, fuimos a desayunar a un sitio tranquilo y acogedor, después nos fuimos de paseo por el parque, fuimos a ver un montón de cosas, y me lo pase de miedo, pero teníamos que volver, a casa, yo necesitaba de irme con Alice de compras, ya que Emmett me había dicho que a las ocho nos iríamos de cena a un restaurante, por lo que necesitaba un vestido para la noche, el también tenia que hacer unas cosas, por lo que nos fuimos a casa, tranquilamente, aun era pronto. Alice, me llamo antes de estar cerca de casa, diciendo que quedábamos en el centro comercial, sin yo siquiera decirle nada, accedí, hoy la necesitaba. Emmett me llevo al centro comercial, y aparco, yo no me bajaría hasta ver a Alice en la puerta. Por fin la vi.
--Te veo esta noche, pequeña. —me dijo poniendo sus manos en mis mejillas, le sonreí y asentí, inclinándome asta besar sus labios, fue un beso efusivo, pero corto.
--Te amo. —le dije antes de salir del coche, me quede viendo como se iba despidiéndolo con la mano. Alice y yo entramos al centro comercial y nada mas pusimos un pie dentro fuimos a por los vestidos, pasamos por muchas tiendas y yo por muchos vestidos, asta que finalmente encontramos el ideal, un vestido color marfil, en palabra de honor, la zona del pecho era ajustado, pero luego la parte de la falda era ajustada en los muslos y la demás tela quedaba suelta, quedando apompado, en la cintura tenía un lazo, a un lado, era sencillamente precioso. Salimos de la tienda con el vestido y fuimos a una zapatería, Alice me hizo probar sandalias altas y zapatos cerrados de tacón, finalmente se decanto por unos en dorado apagado, que tenían una correa para atar al tobillo de la que salían flequitos de brillantitos de los cuales colgaban una gota. Después de que tuvimos todo listo, nos fuimos a casa, me quedaban cuatro horas para hacer todo antes de que Emmett me reclamara para ir a cenar, llegamos a casa en un momento, Alice conducía como loca, con su Porsche amarillo, al llegar a casa fuimos directas a su habitación, me tendió una toalla y un conjunto que ella me había comprado ayer sin yo darme cuenta, me metí en el baño, me desvestí y me duche, relajando mis músculos con el agua caliente recorriendo mi cuerpo, estaba nerviosa, hoy finalmente me entregaría al hombre que mas amo, que del cual es el único que me e enamorado, quiero compartirme con el, no quiero que aya nada de mi que no conozca, quiero sentir sus manos por mi cuerpo, sin tener miedo de mi reacción, lo quiero todo junto a el, y con todo me refiero asta el sueño tan maravilloso que tuve, donde yo era su esposa y teníamos hijos hermosos jugando en el jardín de nuestra casa. Mientras pensaba esas cosas, me empecé a secar el cuerpo y el pelo, me puse mi ropa interior y salí envuelta en la toalla, que había usado, Alice me esperaba con todo preparado, primero hizo mi pelo, me lo ondulo, y me recogió unos mechones con un pasador en dorado, el recogedor quedaba justo detrás de mi cabeza, recogiendo unos pocos mechones, los justos para dejarme la cara descubierta, luego mi flequillo hacia un lado, dejando las puntas de este saliendo había fuera, luego paso al maquillaje, lo hizo muy natural, a la vista, me echo base, polvos para el brillo, perfilo mí parpado superior con eyerline, pero antes echo una suave capa de sombras marrones doradas, después echo el rimel y finalmente en mis labios un brillo de labios, algo de colorete, y estaba totalmente lista, para enfundarme el vestido, que con su ayuda fue fácil, cerro la cremallera a mi espalda y luego yo me puse los tacones. Ya estaba lista para irme con el hombre que amo.
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