Bienvenid@s al Blog BloodMoon.
Entrar y curiosear. Los Fanfics de romance paranormal, de aventuras, de amor y misterio, divertidos, llenaran el blog para todos los gustos. Algunos Fanfics, seran originales, otros tomaran prestados los personajes de libros famosos. Espero que se lo pasen bien ^^
Att: Bloodcristal.

05 noviembre 2011

Capitulo 17: Compras con Jazz. Y esperando a Emmett.

Hoy, iba a ser un día duro, otro día de clases, más los planes que aya tramado la duendecillo. Pero no me quedaba más remedio que despertarme, mi despertador no dejaba de sonar, y tenía unas ganas terribles de estamparlo contra la pared para que se callara. Con mucha pereza y resignación me levante de la cama, me duche, me vestí cómoda pero bonita, y una vez estuve totalmente lista para salir me fui a desayunar. Cuando baje ya estaban todos abajo desayunando. Me senté junto a Jasper y di los buenos días a todos. Hoy no estaba de ánimo para nada. Todos me miraron extrañados, pero lo dejaron pasar, lo que agradecí ya que ni yo misma sabía por que estaba así. Nos fuimos al instituto, y cuando llegamos todo fue un día normal, aburrido. A primera hora, tenia Biología, a segunda trigonometría, la peor materia, y a tercera antes del almuerzo, Español. Las tres horas fueron rápidas, y la verdad que me entretuve mucho. Por fin en la hora del almuerzo, llego y con ella mi humor mejoro. Llegue con una enorme sonrisa en los labios y le plante un pequeño beso a Emmett en los labios. El sonrió y dijo:

--¿Mejoro tu humor?—pregunto divertido.

--Sip. Siento lo de esta mañana. —me disculpe, pero todos negaron y me sonrieron con ternura. Edward, Jasper y Emmett, me miraron con diversión.

--Kitty. —me llamo Jasper. —Necesito que vengas conmigo en la tarde. —dijo mirándome con suplica, yo no entendía nada pero acepte. Kitty era el mote que usaban todos mis amigos. Y claro esta también mi familia, menos Edward que era el único que me llamaba Peque.

--Claro, Jazz. —le dije con una sonrisa el me la devolvió y ya no me dijo nada mas.

Después de eso, tuvimos un almuerzo tranquilo, y pronto quizás demasiado toco el timbre, que nos hacia regresar a las clases. Mi próxima clase era de gimnasia, la cual compartía con, Jasper, Alice y Emmett. Esa clase fue divertida hasta lo imposible, no paramos de jugar y bromear con los compañeros, ya que el profesor nos había dejado juego libre para hoy. Me lo pase muy bien, jugando voleibol, con Alice, y encima ganamos el pequeño partido que hicimos. Después de ducharnos tras la clase de gimnasia, nos fuimos a la siguiente clase, Literatura, donde estaba sola y encima con Ian, pero para mi sorpresa cuando llegue lo único que el hizo fue saludarme y despedirse al terminar la clase. Parece ser que aprendió. La próxima clase me tocaba con Edward, tecnología, en esa clase también me lo pase muy bien, aunque no preste mucha atención a lo que decía la profesora, ya que me la pase hablando con Edward, de nuestras cosas, hacia mucho que no hablaba a si con el. Y me gusto. Finalmente el día de instituto acabo, por lo que nada mas sonó el timbre recogimos nuestras cosas y nos dirigimos juntos al aparcamiento, Edward y yo llegamos los primeros. Y eso nos dio más tiempo para hablar, A los diez minutos llegaron todos los demás juntos. Jacob iba con Rosalie de la mano, Jasper con Alice, iban hablando tranquilamente, Emmett y Bella, también iban hablando y riendo. Era una imagen bonita, yo mire a Edward y el asintio como si me hubiera leído la mente. Jasper y yo teníamos planes pero no sabia para que hora, lo que me sorprendió fue que me dijo que iríamos a casa a por su moto y que de ahí nos íbamos. Jazz tenía una yamaha igual que la mía pero en roja y negra. Cuando llegamos  a casa solo me dio tiempo de dejar mis cosas en mi habitación, coger mi monedero y mi móvil, y despedirme de Emmett con un beso. Acto seguido Jasper me saco de la casa casi arrastras, no sabia a donde íbamos pero cuando iba con Jasper no me importaba adonde fuera, siempre me lo pasaba bien y me sentía segura. Me deje llevar y cuando me di cuenta estábamos en el centro comercial, yo sabia que el no me torturaría, pero me extraño que me trajera a aquel lugar. Ya habíamos estacionado y estábamos dentro del centro, Jasper buscaba algo con la mirada. Decidí preguntar el que.

--Jazz ¿Que buscas?—pregunte mirándole con curiosidad.

--Kitty, necesito una boutique.--me dijo con suplica. —Quiero regalarle un vestido, una cena y una noche de hotel a Alice, pero necesito que tú te pruebes el vestido, las dos tenéis la misma talla. —vale eso me sorprendió. Yo me abalance sobre Jasper a darle un fuerte abrazo y un montón de besos en las majillas, mientras el me devolvía el abrazo y se reía ante mi acción.

--Jasper, eso es muy lindo. Alice se sorprenderá. —le asegure mientras le soltaba. —Vamos en busca del vestido perfecto. —le dije mientras tiraba de su mano. El se echo a reír y me siguió.

Me dejo a mi las boutiques, y el me decía si le gustaba el vestido que me probaba o no. Después de haber pasado ya por unas siete tiendas, finalmente encontró el vestido que querría para ella. Un bellísimo vestido negro, que caía asta los pies, totalmente descubierto por la espalda, justo hasta una poquito mas arriba de donde empieza el culo, era donde volvía a haber tela. Tenía solo una tira y el resto era en palabra de honor. Era precioso. Salimos de la tienda con el vestido, ya solo nos faltaban los zapatos. Los zapatos que le compro eran unas sandalias preciosas, con toda una tira llena de piedrecillas, en negros y de tacón de aguja, del cierre de la sandalia colgaba una pequeñísima cadenita con una lágrima de cristal. Eran preciosos. Ya teníamos todo, por lo que a mi me hizo irme en un taxi que el pago y al cual el seguía en su moto, ya que no podíamos meter el vestido y todo lo demás en la moto. Yo llegue a casa en taxi, pero necesitábamos distraer a Alice, para darnos tiempo a Jasper y a mí, de meter la cajita con el vestido y la nota que Jasper escribió en el centro comercial en su armario sin que nos viera. Pero Jazz no sabía como hacer. Saque mi móvil, sabia perfectamente a quien recurrir, y con el premiso de Jasper para que se enterara llame a esa persona. Edward.

--¿Hola?—me contesto el.

--Tete, necesito una gran favor. —le dije desde el asiento de atrás del taxi.

--¿Estas en problemas?—pregunto preocupado. Que mono, como se preocupa.

--No Tete, no es eso. —un suspiro desde el otro lado. —Necesito que entretengas a Alice unos veinte minutos.

--Vale ¿Como?

--Dile que te aconseje ropa para una cena con Bella. Por fi necesito que salga de su habitación y este entretenida.

--Echo. Quédate al otro lado del móvil para asegurarte de que cumplo. —yo sonreí.

--Vale.

--Alice. —se le oyó gritar.--¿Que?—genial ya estaba en la habitación de Edward.

Jasper y yo rápidamente subimos a su habitación y colocamos todo incluso antes de que acabara de aconsejar al pobre Edward. Jazz y yo tendríamos que agradecérselo de alguna manera el favor que nos estaba haciendo. Ya habíamos terminado de colocarlo todo por lo que Jasper me agradeció y se fue a buscar a Alice a la habitación de Edward, yo me fui a la de Emmett, quería verlo. Necesitaba verlo. El día de hoy apenas habíamos estado juntos. Me dirigí a su habitación y llame, pero no me contestaron, volví a llamar pero nada, entonces apareció Rosalie y me dijo que Emmett no estaba en casa que se había ido a por unas cosas que tenia que recoger. Decidí, hacer mi tarea y después de terminar con los deberes, recibí una llamada. Era Embry, invitándome a mí y a mi familia a una pequeña fiesta con hoguera, en La Push. Yo acepte ir pero que tendría que preguntar los que vendrían, Alice y Jasper no irían, y Emmett no estaba, por lo que fui a preguntarle a Edward, Bella y Rose. Todos me dijeron que si. También llame a Emmett y me dijo que nos veíamos allí, por lo que procedí a cambiarme, sabia que cerca de donde harían la hoguera había un pequeño río, por lo que me puse un bikini. Rose se fue en su BMW, Edward en su Audi con Bella, y yo en mi moto. Hacia un montón que no la conducía, y disfrute un montón del viaje, cuando llegamos estaban todos allí, pero a mi me faltaba alguien. Emmett. Cuando vi quien había al lado de la hoguera fui directa hacia el. Billy estaba allí, le di un fuerte abrazo y un beso en la mejilla. Durante un buen rato no me despegue de su lado, asta que Paul, me cogio y me colgó a su hombro como un saco, para llevarme al río, de donde procedían las voces de Rose, Bella y Edward, íbamos de camino cuando escuche las carcajadas de Emmett. A pesar de que Em, le dijo a Paul que el me llevaba, no me soltó y asta que no me metió en el río no me dejo ir. Salí corriendo hacia la orilla del río y me abalance sobre Emmett, el me rodeo fuertemente con sus brazos y hundió su rostro en mi cuello, donde depositaba pequeños besitos. Edward se reía a pleno pulmón, y se acerco hacia nosotros para hacerme cosquillas para que soltara a Emmett. Lo consiguió.

--¿Donde estabas?—le pregunto Edward con una enorme sonrisa.

--Necesitaba hacer unas cosas. —le respondió, mientras me rodeaba la cintura. Edward asintio y me miro.

--¿No piensas presentarlo a Billy?—me pregunto Edward con una sonrisa, sabiendo lo importante que era para mi la familia Black.

--Si. —le conteste dándome la vuelta encarando a Em. —Me gustaría presentarte a alguien muy importante para mí. —el asintio y deshizo el abrazo pero retuvo mi mano, y de la mano fuimos asta Billy, quien estaba sentado en su silla de ruedas junto a Sue, la madre de Leah y Seth. Teníamos que esperar a que terminaran de hablar unas cosas, ya que Billy, Sue, Harry, y el viejo Quil, el abuelo de nuestro amigo eran los miembros del consejo. Finalmente terminaron la charla que estaban teniendo, así que me acerque junto con Emmett al lado de Billy. Me arrodille frente a el.

--Billy, me gustaría presentarte a Emmett Swan. —le dije pasando mi mirada de Billy a Emmett. El asintio y miro a Em, a los ojos. Yo mire a Emmett y le dije.

--Emmett, el es Billy Black, el padre de Jacob—dije sonriendo. Ellos dos asintieron y se dieron la mano. Los dos estuvieron hablando durante un buen rato, Em, le contó el porque estaba con nuestra familia, y también lo a gusto que estaba aquí. Billy le dio consejos sobre unas cosas que no entendí muy bien. Toda la noche iba estupendamente, era perfecto. Durante la conversación Billy me pregunto que otro motivo tenía para haberlo presentado a Emmett.

--Billy sabes que eres como un segundo padre para mí. —el asintio mientras cogia una de mis mano entre las grandes suyas. —Por eso quería presentarte oficialmente a Emmett. Mi novio.

--Ahh… ya entiendo entonces. Felicidades muchachos. —nos dijo mirándonos a los dos. Después solo miro a Emmett. —Cuídala mucho, joven. Ella es como un tesoro para mi familia.

--Prometo cuidarla, señor Black. —le dijo Emmett cogiéndome de las manos. Billy se excuso, estaba cansado. Había sido un día largo y si yo lo notaba el lo notaria aun mas. Pero aunque todos los mayores se fueron nosotros no. Mañana no había clase seria sábado, por lo que podríamos trasnochar. Nos quedamos; Edward, Bella, Paul, Quil, Reachel, Claire, Jared, Kim, Sam, Emily, Seth, Leah y Embry. Rose y Jacob querían un poquito de intimidad, y supimos para que cuando vimos a una Rosalie claramente sofocada y sonrojada. Después de que nuestra parejita efusiva se reuniera con nosotros seguimos con la fiesta, jugamos, reímos y nos lo pasamos de miedo. Estaba empezando a amanecer cuando nos quisimos dar cuenta. Decidimos dejar la fiesta hasta dentro de unas horas e irnos a casa. Yo había venido en moto, pero Emmett se negó a dejarme conducir la moto, así que la metí en el garaje de los Black junto con el coche de Jacob, y me fui en el coche con Emmett. Todos estábamos exhaustos, Em y yo subimos a nuestras habitaciones, pero yo no entre a la mía si no a la de el. Emmett simplemente se quito la camiseta y se echo yo solo me descalce. Me eche a su lado con mi cabeza en su pecho y sus brazos a mí alrededor, y así nos quedamos profundamente dormidos.

Me desperté, entre los brazos de un Emmett profundamente dormido. Me quede embobada mirándole mientras dormía, era un hombre muy guapo sin duda, lo tenía todo, era guapo, simpático, gracioso, dulce, tierno, cariñoso, caballeroso, inteligente... y así podría seguir durante todo el día, cosa que no podía hacer. Hoy era la noche especial de Bella para Edward, y necesitaba llevármela de compras, para los últimos detalles. Cuando me quise dar cuenta de la hora que era casi me dio algo. Las 18:00. Era normal que hubiera dormido tanto tiempo pero no hoy, ya que tenia que hacer un montón de cosas. Con mucho cuidado de no despertar a Emmett me levante y como no le vería asta bien entrada la noche, le di un pequeño besito en los labios. Salí de su habitación lo mas sigilosamente que pude y con suerte no se despertó, nada mas salí de la habitación de Emmett me fui a la de Edward, que era donde estaba Bella. Los dos seguían profundamente dormidos, y muy despacito me acerque a la cama para despertar a Bella, ella se levanto en un momento sin despertar a Edward, y las dos nos fuimos a mi habitación. Mientras Bella se duchaba yo buscaba su ropa, y la mía, para ir de compras. No me complique mucho a la hora de escoger la ropa. Dos shorts, dos camisetas de tirantes y dos pares de zapatos, unos planos y otros con tacón. Ya estábamos listas para irnos, así que llame a un taxi, no podíamos ir en moto ya que la mía estaba en casa de Jacob y yo no sabia conducir coche. Llegamos al centro comercial en un momento y nada mas pusimos un pie dentro del centro, fuimos directas a las boutiques. Por suerte no tardamos mucho hasta encontrar el traje perfecto para Bella. Un precioso vestido azul marino, que le llegaba hasta los pies, en palabra de honor, El vestido llevaba una abertura hasta el muslo derecho, donde había un pequeño broche en forma de lágrima. También encontramos los zapatos perfectos, en negros sencillitos pero preciosos. Estaba claro que iba a ir hermosísima a la cena. Llegamos a casa teniendo dos horas para arreglarla. Para eso Jasper y Alice ya habían vuelto, por lo que mi milagro personal de hermana ayudaría a arreglar a Bella. La peinaríamos, maquillaríamos y ayudamos a vestirse. Cuando termináramos Bella estaría preciosa, radiante. Se irían mañana por la tarde, para ser el uno del otro como Bella deseaba, y lo mejor es que era con el. Con mi hermanito Edward que la amaba y adoraba. Como no tenia sueño, y no quería despertar a Emmett por echarme de nuevo con el, me fui a mi habitación, tenia que terminar un trabajo. Empecé a hacer el trabajo y lo termine a eso de las dos horas después. Ya era media noche y yo seguía sin sueño. Cosa normal después de tirarme todo el día durmiendo. Me entretuve, leyendo, escuchando música, incluso me puse a escribir una historia que tenia en mente desde hacia unos días. Pero nada me cansaba. Decidí ponerme un traje de baño e ir a la piscina que teníamos climatizada. Cuando llegue allí me encontré con Jasper.

--Buenas noches, Jazz. —le dije con una sonrisa, el me la devolvió.

--Buenas, Kitty. —me dijo.--¿No puedes dormir?—me pregunto, yo le negué con la cabeza.

--He venido a ver si me canso un poco. —dije zambulléndome de cabeza a la piscina. El agua estaba fresquita pero no te congelabas.

--Hemos pensado en lo mismo. —dijo sentándose en las escaleras que hacían la entrada a la piscina, cuando salí a la superficie. —Por cierto ¿Emmett sigue durmiendo?

--La verdad no lo se. Pero supongo que si ya que no a salido. —dije encogiéndome de hombros y sentándome a su lado.

--¿Cuando has salido antes de su habitación seguía durmiendo?—me pregunto el inocentemente.

--S-si ¿Como sabes que he estado en su habitación, Jazz?—pregunte. El no me había visto salir de la habitación de Emmett.

--No es ningún secreto que tanto Emmett y tú, como Edward y Bella duermen juntos. —se defendió poniendo las manos en alto y dándome una sonrisa radiante. Luego me lo aclaro. —Alice, os vio, el primer día de clase.

--Cierto. —dije sin mas. La verdad no me importaba que lo supieran o no.

Después de eso, seguimos hablando un bien rato mas incluso estuvimos jugando, sin hacer mucho ruido. Ya debía ser tarde, por lo que a Jasper le entro sueño, se excuso, y se fue a dormir con Alice. Yo me quede un rato más, hasta que me aburrí de la piscina. Me fui a mí habitación, me di una ducha me puse un pijama y me eche en mi cama, en un intento de quedarme dormida. Cosa que conseguí, aunque no por mucho tiempo. Alice, vino chillando, me da la sensación de que abrió las puertas de las habitaciones de los tres que ocupábamos esa planta y se puso a chillar los planes que tenia para todos, el día de hoy. Para todos menos para Edward y Bella, claro esta. Alice, había planeado, llamar a nuestros amigos y algunos de los amigos de papa, para hacer una fiesta en la piscina. Sobra decir que Alice estaba completamente loca, pero a pesar de eso, nuestros padres le dieron permiso. Había dormido alrededor de cuatro horas, por lo que estaba un poquito cansada, pero eso no le importo mucho al huracán Alice. Rose, vino a mi habitación para decirme que yo fuera a la suya ya que necesitaba hablar conmigo de unas cosas. Sabia de que quería hablar, por lo que antes de ir la tranquilice. Ella iba a irse en medio de la fiesta ya que hoy era el aniversario de su noviazgo, tenia claro que no veríamos a Rose en dos días mas como mínimo. Por supuesto no hizo falta que fuera a su habitación. Me vestí, y baje a soportar a Alice, a quien Jasper estaba intentando calmar. Jasper me dio una mirada de disculpa, cuando me vio pero yo me acerque a darle un abrazo. Emmett bajo, con una sonrisa en sus labios, pero su rostro se lleno de preocupación cuando me vio.

--Buenos días. —saludo a todo el mundo. Lugo se acerco a mi y me miro.--¿Estas bien?

--Si, mi amor. Es solo que no dormí mucho. —le tranquilice.

--¿Y el motivo de por que no dormiste?—pregunto dándome un abrazo.

--Ayer tenia cosas que hacer, y después de terminarlas no me sentía cansada. —el me beso en los labios, pero termino rápido ya que Alice me saco de los brazos de Emmett, agarrándome del brazo y tirando de mí. Emmett gruño.

--Emmett. Lo siento pero me la llevo, me hace falta. —le dijo Alice a Emmett, sacándole la lengua. —Mientras Stella y yo, compramos los adornos, Jasper y tu iréis a por la comida.-les dijo a los dos señalándolos. Y dicho eso me saco de la cocina. Salimos al garaje y me sentó en su posrche amarillo piolin. El coche de Alice no corría ¡¡Volaba!! Se notaba por su forma de conducir que tenia prisa para comprar los adornos y colocarlos. Llegamos en un abrir y cerrar de ojos a una tienda especial para fiestas. Cogimos un carrito y Alice fue echando de todo, tanto que tuvimos que hacer dos viajes dentro de la tienda para recoger todas las bolsas de la compra que habíamos echo. Si habíamos tardado poco para ir a comprar los útiles para la fiesta, tardamos menos para volver a la casa. Como hoy era el día libre de papa, Alice le puso a trabajar en colgar las guirnaldas, en el jardín al igual que los farolillos de papel. Solo quedaba poner la lona que haría de techo para poner las luces, ya que la fiesta se haría por la tarde noche. Alice me encargo llamar a todo el mundo: A los Black, quien asistirían. A los Clearwater, quien también asistirían. Y después de ellos a Quil, Jared, Sam, Paul y Embry, quien traerían a sus novias. Luego llame algunos amigos de papa, del hospital, los Clenssy, vendrían, los Clowm, los Nicols, y por petición de papa los Stanley. Todos iban a venir por lo que seria una fiesta grande, pero divertida. A todos les avise que se trajeran los trajes de baño, ya que la fiesta seria en la piscina. A solo media hora de que empezara la fiesta empezaron a llegar los invitados, por suerte Jasper y Emmett llegaron diez minutos antes con la comida. Papa y Mama, daban la bienvenida a los invitados en la entrada de la puerta, pero la fiesta se realizaría fuera en el jardín, para que los invitados no se perdieran Alice, coloco unos indicadores muy monos que hacían el camino para llegar al jardín trasero. Todos los invitados estaban ya fuera, pero Alice, no me dejo salir asta que no estuve vestida con un traje de baño. Un bikini para ser más exactos, un bikini en color bronce apagado, también me puse unos shorts, en azul oscuro, cuya tela tenía como brillantina. No rechiste ni nada, lo único que quería era salir de su habitación y estar junto a Emmett que se encontraba abajo rodeado de las hijas de los amigos de Papa. Cuando llegue abajo, fui directa hacia Emmett, que nada mas me vio abrió sus brazos para mí.

--Por fin te tengo conmigo. —dijo rodeando mi cintura e inclinando su rostro para darme un beso. Em, me beso con dulzura, ya que estábamos rodeados por gente. Las caras de las chicas al vernos a Emmett y a mi juntos no tenían precio.

--Me han parecido años. —le dije dándole un besito en la mandíbula. El asintio y me sonrió. Em, y yo nos fuimos a sentar a una de las tumbonas que teníamos allí, con una para los dos no valía, y se ve que las chicas de la fiesta. Por lo menos una. No entendió que queríamos estar solos sin que nadie nos molestara.

--Hola. —dijo la chica tímidamente, mirando a Emmett. —Me llamo Jane Clenssy, mucho gusto. —dijo extendiéndole la mano a Emmett. El para no hacerle feo se la dio y se presento.

--Igualmente Jane. Mi nombre es Emmett Swan, y esta es mi novia, Stella Cullen. —le dijo Emmett con una sonrisa, pasando su mirada de ella a mí. La chica se quedo a cuadros cuando oyó la palabra "Novia" yo sonreí ante su cara y con un movimiento de cabeza la salude. Jane, se disculpo como que alguien la estaba llamando y se largo en un momento, la verdad es que no la volvimos a ver, eso fue divertido para que negarlo. Los chicos de La Push, llamaron a Em, para jugar un partido de fútbol, el cual acepto. Todos los chicos estaban jugando, y nosotras las chicas animábamos desde un lugar seguro, ya que no queríamos recibir ningún balonazo. Como los chicos estaban haciendo esfuerzo, Rose, Leah y yo, nos fuimos a traerles bebidas energéticas que había en el frigorífico, dentro de casa. Justo cuando llegamos con las bebidas la primera parte del partido había acabado, por lo que las bebidas volaron, antes de que llegáramos ya se las habían bebido, y no exagero, nada mas nos vieron salir de la casa fueron hacia nosotras corriendo para coger una de las bebidas energéticas que estaban frías. Al rato de terminar el pequeño partido, todos fuimos llamados por mis padres. La verdad es que nos reprendieron por ignorar a los invitados, por lo menos a los hijos de estos, pero la verdad que culpa teníamos nosotros, si eran ellos los que no se acercaban a nosotros, y esta claro que no íbamos a estar todo el día detrás de ellos para saber si quieren o no jugar o estar con nuestro grupo. La fiesta estaba siendo un exitazo, tanto los adultos como los jóvenes nos estábamos divirtiendo, jugamos voleibol, pin pon, fútbol de nuevo e incluso jugamos al escondite entre los árboles como niños pequeños, eso fue divertido sin duda. Rose se había disculpado, acompañada de Jacob, le dejaron saber a mis padres que no volvería en dos días, y que estaría en casa de los Black, así que mis padres le dieron permiso, sabiendo que ella estaría a salvo, con la familia Black que se había convertido en grandes amigos de la nuestra. La noche se acerco a una velocidad que nos sorprendió el darnos cuenta de que ya eran la 01:30 de la madrugada. Los invitados al ver semejante hora se fueron marchando poco a poco, pero que en cuestión de una hora mas todos estaban ya camino de sus casas, por suerte al día siguiente los estudiantes teníamos día libre, ya que había una excursión la mar de aburrida durante todo el día, y nosotros habíamos decidido al igual que la mayoría de los estudiantes no asistir al instituto ese día. En cuanto quedamos solos todos nos fuimos a dormir, Emmett, al llegar al porche, me subió en su hombro como un saco, mis padres se reían, y riéndose se despidieron dando las buenas noches, Jaspe y Alice, se fueron al cuarto de el. Em, subió las escaleras conmigo a cuestas, y no me bajo asta que no estuve en la puerta de mi habitación.

--Alístate para dormir y ven a mi habitación. —me dijo dándome un beso en los labios. Yo le asentí y entre en mi habitación. Me duche y me puse un pijama, bueno no era un pijama, sino una camiseta de manga corta que le había quitado a Edward para usarla para dormir.
La camiseta llevaba conmigo como medio año o así. Y con la camiseta que me quedaba justo por encima de las rodillas, me fui a la habitación de Emmett. Antes de entrar avise de mi presencia dando unos pequeños golpes a la puerta lo bastantes altos como para que los oyera sin problema incluso si estaba en el baño. Cuando entre, Em, no estaba a la vista, por lo que me senté en la cama, a esperar. No tardo mucho, salio con unos pantaloncitos, cortos que eran como unas bermudas en negras, y su pecho desnudo, con alguna que otra gota de agua. Tuve que retirar la vista de el, ya que era muy tentador, un cuerpo así debía de ser delito, o al menos tener alguna clase de castigo. Pero para suerte de las mujeres, o mas bien mi suerte Emmett no estaba prohibido ni había castigo alguno por contemplarlo. Emmett se quedo parado a unos pasos de mí, mirando fijamente mi cuerpo cubierto por una camiseta blanca que me llegaba hasta poco más de mitad muslo.

--¿De quien es esa camiseta?—pregunto frunciendo su ceño.

--De Edward, hace medio año que se la quite. —le dije sonriéndole al tiempo que me levantaba para ir hacia el.

--Bueno ¿Que te parece si nos vamos a dormir ya?—dijo acercándose el ultimo paso que yo no había dado y rodeando mi cintura con sus brazos.

--Me parece estupendo, estoy agotada. —dije hundiendo mi rostro en su pecho y poniendo mi mano en mi boca para detener un bostezo. Emmett fue andando hacia delante conmigo abrazada. En cuanto mis piernas notaron el borde de la cama dejaron caer mi peso sobre ella, dejándome así sentada, Emmett se reía por lo bajo, mientras yo me acomodaba encima de la cama. Em, se echo a mi lado, extendiendo su brazo debajo de mi cabeza, pero yo esa noche quería tener su pecho como almohada, por lo que acomode fácilmente mi cabeza en su pecho, justo cuando lo hice, recibí un beso en mis cabellos al tiempo que era rodeada por sus brazos. Esa noche no nos dio tiempo ni de darnos las buenas noches, ya que los dos caímos dormidos en cuanto dejamos de acomodarnos. Me desperté al no notar a Emmett a mí lado, yo me encontraba sola en la inmensa cama siendo arropada por una fina sabana, que solo cubrían asta mis muslos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No al plagio.

Unete a la lucha contra los plagios.


¡No al plagio!
¡Unete!